La adolescente colocó un cartel con luz de neón con una mítica frase de su papá, que fue el elegido por sus amigos para sacarse selfies. 


Finalmente, llegó el gran día y Martita Fort tuvo su fiesta de 15 soñada. Las puertas del Faena Art Center se abrieron para sus 200 invitados y se la vio ingresar con un vestido deslumbrante. Entre música, diversión y buena comida, la adolescente destinó un espacio para homenajear a su papá fallecido, Ricardo Fort, que fue el elegido por sus compañeros para tomarse fotos.

En el evento estuvieron presentes su tutor y ex pareja del empresario chocolatero, Gustavo Martínez, su hermano Felipe Fort, Virginia Gallardo y su abuela, Marta, además de una gran cantidad de amigos de la adolescente.

El ingreso de Martita Fort al salón del Faena Art Center estuvo plagado de emoción.

Martita lució dos vestidos diseñados por Claudia Arce. El principal era un vestido con más de 9 mil cristales y piedras bordadas sobre 150 metros de tul de seda negro. El segundo, más relajado, estaba inspirado en Madonna y el gran detalle eran las botas de LED con plataformas de 25 centímetros.

Martita Fort lució un vestido negro bordado en cristales plateados para ingresar al salón

El painado y maquillaje elegido por Martita Fort para su fiesta de 15

Uno de los detalles más llamativos de la noche fue la ambientación del lugar. Según trascendió, Martita y su equipo planearon cada detalle y hubo un rincón en particular que fue el favorito de los invitados.

La adolescente diseñó un jardín vertical que estaba iluminado con un gran cartel de luz de neón. En él se podía leer una de las frases más recordadas del “Comandante”: “¡Mamá, cortaste toda la luz!”.

Martita Fort homenajeó a su papá con una mítica frase de él escrita en un cartel con luces de neón.

“Mamaaá, cortaste toda la loooz”, decía el cartel con el que su hija recordó a Ricardo Fort en su fiesta de 15.

Esta frase de Ricardo Fort fue inmortalizada durante su reality en un capítulo en el que su mamá, Marta, protagonizó un peligroso blooper: metió un cuchillo en la tostadora para sacar un pan que pensó que se le estaba quemando e hizo saltar la térmica de la casa. “Te podés quedar electrocutada, loca”, le gritó Ricardo furioso.

La fiesta terminó a las 5:30 de la mañana con una divertida guerra de almohadones entre los adolescentes. En ese momento, las chicas se pusieron sus pañuelos verdes, a favor del aborto legal en la Argentina, causa con la que Martita se mostró muy involucrada.





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