Vive en un pueblo de 500 habitantes, mostró cómo la visitan sus alumnos y se viralizó
Una profesora de Santa Fe abrió las puertas de su casa para ayudar a los chicos de su comunidad. Las imágenes de los pequeños llegando en bicicleta y llamándola a los gritos se difundieron en las redes y dieron a conocer una historia que va mucho más allá de las clases.
“¡Seño, seño!”, gritan los chicos mientras llegan en bicicleta por un camino de tierra. Del otro lado los espera Claudia, una profesora de Literatura que convirtió su propia casa en un espacio para aprender, jugar y compartir. La escena fue difundida en las redes sociales y despertó interés por la historia detrás de esa particular bienvenida.
Todo sucede en Empalme San Carlos, un pequeño pueblo de Santa Fe de unos 500 habitantes, donde Claudia Chamudis lleva adelante una iniciativa educativa que nació de manera independiente. Dos veces por semana recibe a niños y niñas de la localidad para brindarles apoyo escolar y acercarlos a los libros.

El video de Claudia, la profesora de Santa Fe que recibe a sus alumnos en su casa
Las imágenes muestran a varios chicos que llegan en bicicleta hasta la vivienda de su profesora, en un entorno rural rodeado de vegetación. Mientras se acercan, la llaman con entusiasmo: algunos gritan “¡Seño!” y otros directamente “¡Claudia!”.
La escena fue compartida por una cuenta informativa en Instagram y permitió conocer una iniciativa que la docente sostiene desde hace tiempo. Lo que para los chicos es una actividad habitual se convirtió en un video que llamó la atención de los usuarios.
Claudia es profesora de Letras, escritora y magíster en Semiótica. Vive en Empalme San Carlos, una localidad del departamento Las Colonias, donde decidió aprovechar su formación para ofrecer un espacio de acompañamiento educativo fuera del horario escolar.
Su propuesta se llama Plurigrado en casa y funciona aproximadamente dos veces por semana. Allí, los chicos encuentran ayuda con las tareas, libros para leer y actividades recreativas que complementan su formación.
“Dos veces por semana hago una especie de apoyo escolar donde los chicos, además de leer, juegan, hacen la tarea y pasan un buen rato”, explicó Claudia en una entrevista con El Litoral.
La particularidad del proyecto es que no funciona dentro de una escuela ni de una institución formal. Es la propia docente quien recibe a los alumnos en su vivienda y organiza los encuentros de acuerdo con las necesidades del grupo.
LA MAESTRA QUE EMOCIONÓ A TODOS 🥲
— Vía País (@ViaBsAscomar) November 3, 2026
Una docente de un pueblo de 500 habitantes mostró cómo la visitaron todos los alumnos de una escuela. pic.twitter.com/xj88GnZPW7
La llegada en bicicleta, los gritos y la confianza con la que los chicos se acercan a la casa muestran el vínculo que construyeron con ella. Para los pequeños, el espacio se convirtió en un lugar de encuentro que combina aprendizaje y diversión.
Quién es Claudia Chamudis y cómo nació su proyecto en un pueblo de 500 habitantes
La iniciativa de Claudia surgió de su interés por compartir la literatura y acompañar el aprendizaje de los chicos de su comunidad. Con el tiempo, fue dando forma a un espacio que combina distintas edades y actividades.
En su casa organizó una pequeña biblioteca con ejemplares que recibió a través de donaciones. Los libros forman parte central de los encuentros, aunque las actividades también incluyen juegos, dibujos y tareas escolares.
El nombre Plurigrado en casa refleja una de las características del proyecto: participan niños de diferentes edades, que comparten un mismo espacio de aprendizaje y se acompañan durante las actividades.
En una localidad pequeña como Empalme San Carlos, la propuesta también cumple una función social. Los encuentros permiten que los chicos compartan tiempo fuera de la escuela y encuentren nuevas oportunidades para acercarse a la lectura.

El video resume en pocos segundos una iniciativa que Claudia sostiene con sus propios recursos y la colaboración de quienes aportan materiales. No hay grandes instalaciones ni una estructura institucional detrás: hay una casa, libros y una docente que decidió compartir lo que sabe.
En Empalme San Carlos, los encuentros siguen formando parte de la rutina de estos chicos. Y la llegada en bicicleta, acompañada por los gritos de “¡Seño!”, muestra el lugar que Claudia ocupa en sus vidas.

