Tomás Holder reveló qué hay detrás de su impactante transformación física: “Tiene soporte químico”

El influencer rosarino comparó dos imágenes de momentos completamente diferentes de su vida y habló sin filtros sobre el proceso que atravesó. Aunque actualmente luce un físico muy trabajado, sorprendió al explicar por qué tampoco considera saludable ese extremo.

Tomás Holder reveló qué hay detrás de su impactante transformación física: “Tiene soporte químico”
Tomás Holder (Gentileza)
12 de septiembre de 2026, 15:51

Tomás Holder decidió mostrar una faceta diferente y habló abiertamente sobre su relación con el cuerpo. El exparticipante de Gran Hermano comparó dos fotografías tomadas con poco más de un año de diferencia y explicó qué ocurría detrás de cada una de ellas.

En la primera imagen, correspondiente a mayo de 2025, había llegado a pesar 125 kilos después de abandonar durante meses el entrenamiento. La segunda fue tomada en julio de este año en Ibiza y muestra el físico hiperdefinido que actualmente luce en sus redes sociales.

Tomás Holder
Tomás Holder (Redes)

Tomás Holder reveló cómo fue su impactante cambio físico

Durante su participación en el programa de streaming Prendido Fuego, Holder contó que atravesó un período complicado durante 2025. En aquel momento dejó de entrenar durante aproximadamente siete meses y comenzó a pasar buena parte de sus días encerrado en su casa.

Según relató, llegó a jugar hasta 12 horas por día a la PlayStation y su alimentación estaba marcada por la comida chatarra y los atracones. Con 1,85 metros de altura, finalmente llegó a pesar 125 kilos.

No encontraba rumbo, no encontraba soluciones”, reconoció al recordar aquel momento. Durante mucho tiempo incluso sintió vergüenza de mostrar públicamente una fotografía de esa etapa.

La situación comenzó a cambiar cuando decidió retomar el entrenamiento y modificar su alimentación. Meses después, durante unas vacaciones en Ibiza, su transformación llamó la atención por la marcada definición muscular que había alcanzado.

Holder contó que recibió numerosos elogios por su apariencia tanto en las playas como en las calles y discotecas de la isla española. Sin embargo, decidió exponer lo que no podía verse detrás de esas imágenes.

Tomás Holder
Tomás Holder (Instagram)

Para alcanzar esa definición sostuvo durante cinco meses un estricto control de su alimentación y comenzó a reducir considerablemente su porcentaje de grasa. El proceso también terminó modificando su relación con la comida.

La fuerte confesión de Tomás Holder sobre su actual cuerpo

Aunque su físico actual recibió numerosos elogios, Holder rechazó que sea considerado automáticamente como sinónimo de bienestar. “Mi cuerpo no es real, ni sano y tiene un soporte químico”, reconoció.

El rosarino no detalló qué sustancias utilizó, pero aseguró que ese tipo de físico no puede sostenerse durante un período prolongado. Su reflexión apuntó especialmente a cuestionar los estándares corporales que muchas veces se muestran en las redes sociales.

Holder también contó que durante el proceso comenzó a sentir culpa al comer y desarrolló una relación cada vez más estricta con la balanza. Incluso consumir alimentos que antes disfrutaba, como una hamburguesa, comenzó a generarle conflictos.

Por eso, el influencer consideró que las dos fotografías que mostró representan extremos diferentes, pero ninguno constituye para él un modelo saludable. Una refleja una etapa de aislamiento, falta de actividad física y mala alimentación; la otra, una exigencia que tampoco considera sostenible.

La reflexión adquiere especial relevancia porque durante los últimos años Holder hizo de su transformación física una parte importante de la imagen que muestra públicamente. Ahora decidió utilizar esas mismas fotografías para advertir sobre aquello que las redes sociales no permiten ver.

Tomás Holder
Tomás Holder (Instagram)

“Cuiden su salud y sobre todo su salud mental”, expresó al explicar por qué finalmente decidió compartir una imagen que durante mucho tiempo había mantenido oculta por vergüenza.

Holder buscó así correr el foco del clásico “antes y después”. Para él, el objetivo ya no pasa simplemente por comparar cuál de los dos cuerpos luce mejor, sino por encontrar un equilibrio que pueda sostener sin comprometer su bienestar físico y emocional.