Soledad y Natalia Pastorutti volvieron a cantar juntas y sorprendieron con dos invitadas muy especiales
Las hermanas de Arequito protagonizaron un nuevo encuentro musical y apostaron por una reunión cargada de simbolismo. Para la ocasión eligieron a otras dos hermanas y recuperaron un clásico del folklore argentino.
Soledad y Natalia Pastorutti volvieron a compartir una canción y esta vez lo hicieron con una particularidad: enfrente tuvieron a otra pareja de hermanas que también creció rodeada de música.
Las artistas de Arequito convocaron a Cazzu y Florencia Cazzuchelli para una nueva entrega de Casa Sole, el proyecto musical con el que Soledad recupera canciones populares argentinas y las cruza con artistas de diferentes generaciones y estilos.

Soledad y Natalia Pastorutti volvieron a unir sus voces
Las cuatro artistas eligieron Alma de rezabaile, el clásico de los hermanos Carabajal, para protagonizar un encuentro íntimo construido alrededor de sus voces y los bombos.
La propuesta reunió así a dos pares de hermanas con historias musicales muy diferentes. Por un lado, Soledad y Natalia, que comenzaron a recorrer escenarios juntas durante la década del 90 y se convirtieron en una de las duplas familiares más reconocibles del folklore argentino.
Por el otro aparecen Cazzu y Florencia Cazzuchelli. Si bien no desarrollaron una carrera conjunta como las Pastorutti, ambas comparten el vínculo con la música y sus raíces jujeñas.

“En este capítulo de Casa Sole quisimos extender esa sobremesa de domingo, cerquita de un fogón, entre bombos y chacareras”, explicó Soledad al presentar el lanzamiento.
La cantante también destacó especialmente la elección de sus invitadas y definió a Natalia, Cazzu y Florencia como las compañeras ideales para concretar la propuesta.
El encuentro llega, además, en un año especial para las Pastorutti. Soledad celebró en 2026 los 30 años de aquella histórica aparición en Cosquín que marcó el comienzo de su popularidad nacional y Natalia estuvo presente durante el multitudinario festejo realizado en febrero.
Las hermanas también habían vuelto a grabar juntas recientemente. En agosto presentaron una nueva versión de Si acaso regresaras, canción que Natalia había incluido originalmente en uno de sus trabajos solistas.
El inesperado cruce de las Pastorutti con Cazzu y su hermana
La presencia de Cazzu tampoco resulta casual. La jujeña comenzó a mostrar durante los últimos años una conexión cada vez más marcada con el folklore, especialmente a partir de Latinaje, el proyecto con el que profundizó la búsqueda de sonidos vinculados con sus raíces.
Soledad y Cazzu ya habían compartido escenario este año. La cantante jujeña fue una de las invitadas del gran espectáculo con el que la artista de Arequito celebró sus tres décadas de carrera en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín.

Ahora el encuentro sumó un componente diferente con la presencia de Natalia y Florencia. Las cuatro se sentaron frente a los bombos para construir una versión de Alma de rezabaile basada principalmente en las armonías vocales y la percusión.
Para Natalia, el lanzamiento también llega en medio de una etapa de fuerte actividad musical. Después de haber desarrollado durante años su carrera como solista, continúa reencontrándose artísticamente con Soledad en diferentes proyectos y escenarios.
Las hermanas de Arequito comenzaron a cantar juntas cuando eran muy jóvenes, pero en 2007 Natalia decidió desarrollar su propio camino musical. Eso nunca significó una ruptura artística definitiva: con el paso de los años volvieron a encontrarse en festivales, grabaciones y momentos importantes de sus respectivas carreras.
Esta vez, Soledad y Natalia recuperaron aquella histórica fórmula familiar y la multiplicaron por dos: las Pastorutti y las Cazzuchelli reunidas alrededor de los bombos para darle una nueva vida a un clásico del folklore argentino.

