La tensión volvió a instalarse en Gran Hermano Generación Dorada con un nuevo llamado del teléfono dorado. Como ocurre cada vez que suena, los participantes corrieron para intentar atenderlo, aunque fue Yanina Zilli quien llegó primero y se quedó con el beneficio.
Lo que parecía una ventaja absoluta terminó teniendo una condición inesperada. Santiago del Moro le comunicó en vivo cuál era la sanción y, segundos después, la decisión que debía tomar modificó el panorama de cara a una de las instancias más importantes del juego.
Qué beneficio obtuvo Yanina Zilli tras atender el teléfono dorado
Después de levantar el teléfono, la participante recibió el mensaje del Big y luego escuchó la explicación de Santiago del Moro.
La primera noticia no fue la que esperaba: Yanina no podrá nominar en la próxima gala, una desventaja que generó sorpresa tanto dentro como fuera de la casa.

Sin embargo, el conductor inmediatamente reveló la otra parte del beneficio: la jugadora tendría la posibilidad de elegir a otro participante para que tampoco pudiera ingresar al confesionario a emitir su voto.
Con ese poder en sus manos, Del Moro le pidió que pensara estratégicamente antes de tomar una decisión.
A quién eligió Yanina y cómo reaccionó la casa
Tras analizar las opciones, Yanina decidió que Selva Pérez fuera la participante que tampoco pudiera nominar.

Cuando le preguntaron por qué había tomado esa decisión, explicó que se trató de una cuestión de intuición y aseguró que siente que su compañera no simpatiza con su forma de jugar. "Intuyo que mi juego no le gusta", sostuvo frente a todos los participantes.
Selva, fiel a su estilo, reaccionó con humor y comentó que disfruta especialmente las galas de nominación, por lo que lamentó quedarse afuera de esa instancia.
La decisión de Yanina volvió a alterar el tablero de Gran Hermano Generación Dorada, donde cada beneficio puede modificar alianzas, estrategias y el rumbo de la competencia en una etapa decisiva del reality.
