Por qué Messi mira al cielo cuando hace un gol: la historia comenzó cuando tenía 4 años en Rosario
El festejo se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de Lionel Messi durante su carrera. Detrás del gesto hay una historia íntimamente ligada a su abuela Celia y al pequeño club de Rosario donde empezó a jugar al fútbol.
Lionel Messi convirtió cientos de goles y los celebró en algunos de los estadios más importantes del mundo. Sin embargo, durante buena parte de su carrera repitió un gesto que no tiene relación con Barcelona, París, Miami ni ninguno de los grandes escenarios por los que pasó: levantar las manos y mirar hacia el cielo.
La explicación obliga a regresar a Rosario y retroceder más de tres décadas. Mucho antes de los Balones de Oro, los Mundiales y los récords, Messi era un chico de cuatro años que acompañaba a su familia a una cancha de barrio y todavía no formaba parte de ningún equipo.

Allí apareció una persona fundamental para que comenzara su historia con la pelota: su abuela materna, Celia Oliveira Cuccittini.
La historia de Messi y su abuela Celia en Grandoli
Messi comenzó a jugar en el Club Abanderado Grandoli, ubicado en la zona sur de Rosario. Según recordó él mismo, llegó allí junto a su abuela para acompañar a su hermano Matías, que era cuatro años mayor y tenía que disputar un partido.
Ese día faltaba un jugador y Celia vio una oportunidad. Insistió ante el entrenador Salvador Aparicio para que pusiera en la cancha al más chico de sus nietos, pese a las dudas que generaba su edad y su tamaño.

“Metelo a este”, le pedía la mujer al técnico. Aparicio se resistía porque consideraba que Lionel era demasiado pequeño para jugar con chicos mayores, pero finalmente aceptó. La decisión cambió la historia.
Messi entró a la cancha, se destacó y, de acuerdo con el relato que conserva el Ente Turístico Rosario, incluso convirtió el gol del triunfo. Después de aquel partido, el entrenador pidió que le compraran botines y lo llevaran a entrenar la semana siguiente.
Celia se transformó desde entonces en una de las personas que más impulsó su vínculo con el fútbol durante la infancia. Messi habló en numerosas oportunidades sobre la importancia que tuvo su abuela en aquellos primeros años.

Ella murió cuando él todavía era un niño y no llegó a verlo convertirse en futbolista profesional. Sin embargo, Messi encontró una manera de mantenerla presente durante toda su carrera.
Por qué Lionel Messi mira al cielo después de convertir
Con el paso de los años, aquella relación comenzó a aparecer cada vez que Messi hacía un gol. El futbolista levantaba los brazos, apuntaba con sus dedos y dirigía la mirada hacia arriba como una dedicatoria a su abuela.
El gesto terminó convirtiéndose en parte de su identidad. Lo hizo con la camiseta del Barcelona, con la Selección Argentina y en diferentes etapas de una carrera que lo llevó desde Rosario hasta la cima del fútbol mundial. La escena se repitió después de goles decisivos y también en partidos aparentemente menores, siempre con el mismo destinatario.
En Grandoli, aquella historia permanece especialmente presente. Frente al club se encuentra el mural De otra Galaxia y de Grandoli, una enorme obra que reconstruye los comienzos del futbolista y destaca precisamente la relación entre el pequeño Lionel y su abuela.

El lugar también forma parte del circuito turístico oficial dedicado a Messi en Rosario y se convirtió en uno de los puntos que permiten reconstruir cómo era su vida antes de partir hacia Barcelona.
La imagen resulta especialmente potente al mirar hacia atrás. El gesto que millones de personas terminaron viendo en estadios de todo el mundo está relacionado con una mujer que, cuando Messi tenía apenas cuatro años, discutió con un entrenador de barrio para conseguir algo bastante más sencillo: que dejaran jugar a su nieto.
Y aunque Celia nunca pudo verlo campeón del mundo, Messi encontró una forma de llevarla consigo durante toda su carrera.

