Jonatan Gómez, futbolista con pasado en Rosario Central, Racing, Argentinos Juniors y Sarmiento de Junín, decidió contar públicamente uno de los momentos más difíciles de su vida. A los 36 años, reconoció que atraviesa un tratamiento por ludopatía y reveló hasta qué punto las apuestas afectaron su carrera y, especialmente, su familia.
“Perdí todo”, resumió durante una entrevista con Marga TV de Rosario. Su frase no estuvo relacionada únicamente con el dinero. Gómez contó que su vínculo familiar quedó seriamente afectado, que lleva cuatro meses sin jugar al fútbol y que todavía desconoce si podrá regresar profesionalmente a una cancha.
El futbolista comenzó a apostar a mediados de 2025 y acumuló una deuda de U$S50.000 con una plataforma clandestina. Actualmente asegura que lleva cuatro meses sin apostar y se encuentra bajo tratamiento médico y psicológico.

Jonatan Gómez se quebró al hablar de sus hijos y su lucha contra la ludopatía
Gómez explicó que la adicción fue modificando progresivamente su comportamiento. Se aislaba de sus amigos, evitaba actividades y se mostraba constantemente irritable, mientras las personas que tenía alrededor advertían cambios que él mismo no lograba reconocer.
Para explicar lo difícil que puede resultar detectar el problema, comparó la ludopatía con otras adicciones. A diferencia de una sustancia, sostuvo, una persona puede estar apostando desde su teléfono mientras mantiene una conversación sin que nadie a su alrededor lo advierta.
El momento más emotivo de su testimonio llegó cuando habló de sus hijos. El jugador reconoció que actualmente atraviesa un proceso para intentar recomponer el vínculo con su familia.
“Cuando voy a ver a mis nenes, lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’”, relató. Gómez se quebró al recordar esas situaciones y aseguró que cambiaría todo lo material que posee por recuperar la tranquilidad y evitar el sufrimiento de las personas a las que quiere.
Su esposa también ocupa un lugar importante en la recuperación. Según contó el futbolista, lo acompaña durante el tratamiento y lo ayuda a controlar el uso del teléfono ante la posibilidad de una recaída.

Gómez reconoció además que la situación pone en duda su futuro deportivo. Lleva aproximadamente cuatro meses sin actividad y ya no aparece dentro del plantel oficial de Sarmiento de Junín. “No sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta”, admitió.
La deuda de Jonatan Gómez y la denuncia por extorsión
Detrás de su historia personal existe además un complejo conflicto judicial. Gómez denunció que, después de acumular una deuda de U$S50.000 en una plataforma clandestina de apuestas, comenzó a recibir reclamos e intimidaciones para que pagara.
Según su denuncia, la situación escaló hasta que terminó firmando cuatro pagarés por un total de U$S505.000. El futbolista sostuvo que lo hizo bajo amenazas y que incluso fue llevado hasta una escribanía para concretar la operación.
Los documentos derivaron posteriormente en un reclamo civil y la Justicia dispuso embargos preventivos sobre diferentes bienes del jugador, entre ellos una vivienda en Funes, un departamento en Rosario, un vehículo y cuentas bancarias.
Sin embargo, existe un dato judicial importante. La denuncia penal realizada por Gómez fue desestimada por el fiscal Aquiles Balbis, quien consideró que no existían elementos suficientes para continuar con esa investigación y señaló circunstancias del encuentro para la firma de los pagarés que, según su criterio, no respaldaban la hipótesis denunciada por el futbolista.
Gómez cuestionó esa decisión y sostiene su versión sobre las amenazas. Su abogado, Paul Krupnik, también aseguró que cuentan con elementos para respaldar el relato del jugador.
Mientras la disputa económica y judicial continúa, el futbolista puso el foco en otro objetivo. Lleva cuatro meses sin apostar y busca reconstruir los vínculos que perdió durante su adicción. “Lo voy a revertir como sea. Estoy en camino y lo quiero hacer”, aseguró.

