La preocupación se instaló en el fútbol santafesino luego de que se conociera el estado de salud de Lautaro Fagioli, jugador de Colón de San Justo, quien sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) isquémico y permanece internado en terapia intensiva.
El futbolista, de 22 años, había participado el pasado domingo del encuentro entre Colón de San Justo y Central San Carlos por la Copa Santa Fe. Su equipo consiguió la clasificación a la tercera fase del certamen provincial, pero horas más tarde comenzaron las complicaciones de salud que derivaron en su traslado de urgencia al Hospital José María Cullen de la capital santafesina.

Qué se sabe sobre el estado de salud de Lautaro Fagioli
El director del Hospital Cullen, Bruno Moroni, confirmó que el jugador permanece internado en la Unidad de Terapia Intensiva.
"Se encuentra en Unidad de Terapia Intensiva, en asistencia mecánica respiratoria con drogas vasoactivas y pronóstico reservado", explicó el profesional sobre la situación clínica del deportista.
Desde el centro médico señalaron que el joven continúa bajo monitoreo permanente mientras los especialistas siguen de cerca su evolución.

El apoyo del fútbol a una de las figuras de Colón de San Justo
La noticia generó una fuerte repercusión en toda la región. Clubes, dirigentes, futbolistas e hinchas comenzaron a compartir mensajes de apoyo para Fagioli y su familia a través de las redes sociales.
Considerado una de las figuras del conjunto de San Justo, el mediocampista recibió numerosas muestras de afecto desde distintos sectores del fútbol santafesino, que permanece atento a cada parte médico y espera una evolución favorable en los próximos días.
Por estas horas, la prioridad es la recuperación del joven futbolista, cuyo caso volvió a poner en agenda la importancia de los controles médicos y la rápida atención ante síntomas neurológicos y recordó el lamentable desenlace de la exboxeadora Alejandra "Locomotora" Oliveras.

Qué le pasó a Locomotora Oliveras
Alejandra Locomotora Oliveras sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) como consecuencia de una estrechez significativa en la carótida derecha, causada por una placa de ateroma y calcio que restringió el flujo sanguíneo hacia el cerebro.
El diagnóstico vascular se alinea con los principales factores de riesgo: en su momento, Oliveras presentaba una hipertensión no controlada, condicionante clave según el neurocirujano Alejandro Musacchio, quien lo destacó como un error de control que empeoró su cuadro.
Además, se identificó un componente genético relevante, que afecta aproximadamente al 40 % de la población. Esta predisposición marcó el riesgo de Oliveras y fue reforzada con evidencia de antecedentes cardiovasculares en su familia.
