El arquitecto se encargó de diseñar la obra inaugurada en la escuela donde conoció a sus amigos asesinados.


A las repercusiones por el estremecedor homenaje a los cinco rosarinos asesinados en Nueva York hace un año se sumó este jueves una voz inédita en torno al atentado terrorista, ya que uno de los sobrevivientes dio a conocer cómo se gestó el mural para inmortalizar a sus amigos fallecidos.

Al cabo del primer aniversario de la tragedia, todos los egresados del Politécnico que se recuperaron tras el ataque terrorista no han hecho declaraciones públicas al respecto de lo ocurrido. Sin embargo, Ariel Benvenuto dijo presente en la ceremonia que organizaron junto a las familias de sus ex compañeros de secundaria y participó activamente en los preparativos además de hacerse cargo de diseñar la obra.

Después del acto que se llevó a cabo en el Instituto Politécnico Superior (IPS), el arquitecto reveló que un mes después del atentado se hizo un tatuaje para recordar a sus amigos. El próximo paso en su duelo fue el mural ubicado sobre la ochava de Ayacucho y Montevideo con el mismo objetivo para representar más de 30 años de amistad a partir de su encuentro en la escuela universitaria.

En un comentario referido a las imágenes plasmadas mediante de la técnica de mosaiquismo se destaca el “logo del colegio que los hermanó” y el símbolo de “un infinito de amistad que toma forma de bicicleta” para representar “su momento de mayor plenitud juntos”.

“Las diez palomas se hicieron eternas, cinco miran el vuelo infinito de las otras cinco, que emigran al cielo y serán para siempre libres“, concluye el texto sobre la interpretación que incluye la emblemática remera con la que partieron hacia Estados Unidos en su reencuentro.






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