El testimonio se conoce a 30 años de la muerte del capocómico rosarino. Estaba en el lugar por casualidad, con su cámara preparada para otro tipo de fotos.

  • Publicado por Redacción de Vía Rosario

A tres décadas de la muerte de Alberto Olmedo, habló por primera vez el responsable de las fotos que sacudieron al público y mostraron al comediante rosarino en sus últimos minutos de vida.

La mañana en que el “Negro” murió tenía 54 años. Fue el sábado 5 de marzo de 1988 en la ciudad de Mar del Plata, a las 8:30.  “Yo había pasado por la puerta del MARAL apenas dos minutos antes, fue cuando estaba entrando al edificio que escucho los gritos”, recordó en diálogo con Luciano Sáliche para Infobae el fotógrafo que en ese momento tenía 21 años y se encontraba en ese lugar porque había pasado a buscar a un amigo para ir a acampar.

“Cuando salgo lo que veo es a una mujer como queriéndose tirar de un balcón”, agregó refiriéndose a Nancy Herrera. “Él cae en el pasto con la rodilla, se hace un hueco importante en la tierra, después rebota en la vereda y termina como a un metro y medio del cordón sobre la calle“, detalló.

Shockeado por la escena, Etchart ni siquiera pensó en fotografiar lo que veía. Fue su amigo quien sacudiéndolo del brazo le dijo “sacale, sacale”. Todavía estaba oscuro. Había amanecido con el cielo gris. Las condiciones no eran las ideales para que tomara imágenes con su cámara preparada con un teleobjetivo y una película de 100, sin flash, como había quedado de la noche anterior en que había estado fotografiando a la “Superluna”.

Habré hecho 10 fotos y ahí es cuando baja Nancy Herrera y se tira arriba de él“, relató sobre la imagen que finalmente ocupó la portada de la revista Gente que salió días después.

Hice todas las fotos cuando le ponen el electroshock, cuando le inyectan la morfina en el corazón. Me impactó pero ya me había dado cuenta de que estaba muerto, se sentían ruidos dentro de él, pero eran ruidos de la sangre y de todas las cosas que se habían roto”, explicó.

Para ese entonces, el director y responsable de las fotografías en la revista Gente ya habían sido anoticiados de la existencia de estas imágenes y comenzaron las negociaciones, lo que Etchart describió como un “equipo de rescate del negativo”.

Reunidos cada parte con su abogado se discutía el precio del rollo mientras “Olmedo todavía estaba en el piso siendo las 10.45 de la mañana”. “Yo sabía que era mucho, pero ni siquiera tenía idea de cuánto podía ser, era igual una sensación fea porque yo estaba mal por la persona que me había tocado fotografiar, Alberto Olmedo. Me hubiera gustado que hubiera sido en otras circunstancias”, compartió.

“Al otro día a la mañana le compramos al canillita todos los diarios, habían salido un montón de cosas pero la prensa había escrito barbaridades y la única foto rescatada en todos los medios es la que le están levantando la sábana, la más conocida, de cuando ya había llegado la policía. Todos tenían la misma foto, por eso valían tanto las mías, las anteriores“, ahondó.

Eso permitió que a la noche ya estuviera fijado el precio: 17 mil dólares, de los que Etchart recibió 12 mil luego de pagarle los honorarios al abogado por la negociación.





Comentarios