El centro de día que contrató a Paola Scarfó negó haberla discriminado y aludió al golpe de la crisis económica.


Una psicóloga de rosarina denunció discriminación luego de ser despedida a la semana de ingresar a un centro de día de Pueblo Esther. El establecimiento desmintió rotundamente la acusación vinculada a la orientación sexual de la mujer, quien decidió recurrir al Inadi y al Ministerio de Trabajo de Santa Fe.

El reclamo que apoya el colectivo Las Safinas se refiere a la situación de Paola Scarfó como empleada de Granja Soles, donde empezó a desarrollar su tarea el lunes 2 septiembre. Sobre el motivo de su desvinculación, planteó que la decisión fue adoptada luego de pedir un día licencia en vísperas de su casamiento con otra mujer.

En medio del papeleo de rigor, la profesional completó una planilla en la que mencionaba como familiar a cargo a María José Vera Giglio, su pareja. Días después recibió una noticia sorprendente: “Hubo una reestructuración de último momento. Mañana te va a llegar el telegrama”.

Por entonces la terapeuta ya tenía turno en el Registro Civil y acabó por formalizar el vínculo con su compañera el viernes pasado. Sin embargo, su situación laboral había cambiado drásticamente. Había renunciado a otro trabajo por la nueva oferta y en semanas se quedó desempleada. “Fue una clara discriminación por mi orientación sexual”, aseguró en diálogo con El Ciudadano.

A través de un comunicado, el gerente Juan Manuel Bagli reconoció el despido pero negó de forma tajante que hayan discriminado a Scarfó. Al respecto argumentó que Granja Soles no escapa a los problemas de las Pyme, las cuales “se ven azotadas por la situación coyuntural de crisis actual”. Por esto señaló que tomaron “inexorablemente” una serie de “decisiones forzadas”.




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