La pelea fue protagonizada por varios de los alojados en el lugar y un sujeto que intentó ingresar por la fuerza. El municipio evalúa trasladar el refugio. 


Dos policías terminaron heridos luego de una batalla campal que se produjo este fin de semana entre varias personas en el Polideportivo 9 de Julio, que actualmente alberga a 50 personas en situación de calle. Vecinos se quejaron de que no pueden desarrollar las actividades normalmente y el municipio evalúa trasladar el refugio.

Según precisaron vecinos a El Tres, el hecho se registró el último sábado alrededor de las once y media de la noche. Precisaron que algunos de los refugiados en el lugar “empezaron a empujar al portón porque querían salir”. Y agregó: “Se empezaron a pelear con otro grupo, hubo gritos, disparos. Fue una guerra campal”.

Personal policial actuó en el lugar, disparó balas la aire para disuadir el conflicto pero algunos de ellos se enfrentaron con algunos agentes. Como resultado de la pelea, uno de los efectivos resultó herido en el rostro y la cabeza por las piedras arrojadas desde el interior.

Personal de la GUM que se acercó a la zona también sufrió heridas. Fue trasladado al Hospital Roque Sáenz Peña donde se les realizaron curaciones.

Minutos después de lo ocurrido, los agentes lograron dar con uno de los individuos que agredieron a los policías. Fue remitido a la comisaría 15ª. Según la información oficial, se trata de Joel Iván T., quien golpeó las ventanas del refugio con la intención de ingresar al local y, ante la advertencia de los uniformados para que depusiera su actitud, los agredió.

Daños en el lugar y pedido de traslado

La gresca también dejó daños en el lugar, que oficia de refugio en esta temporada de invierno y ante la creciente demanda de camas y lugares para contener a las personas en situación de calle. “El salón está destruido. Rompieron cosas en el baño”, se quejaron los vecinos. 

Quienes transitan todos los días el Polideportivo ubicado en Dorrego al 3300 aseguran que el lugar “no es para albergar gente indigente”. Aunque aclararon: “Tampoco pretendemos que estén en la calle pero cuando llegan acá están alcoholizados”. Y añadieron: “Es un centro cultural. Acá hay niños”.

Acto siguiente le pidieron a los funcionarios municipales que tomen medidas. “Tienen que recapacitar y trasladar esta gente a otro lugar”, dijeron. Y pidieron: “Que nos dejen seguir haciendo nuestras actividades. Esto además de un club municipal, es un espacio de contencion. Somos una familia”.

Por su parte, Laura Capilla, del área de Desarrollo Social de la Municipalidad, minimizó el episodio y aseguró que la situación “no pasó a mayores”. Sin embargo, a pedido de los vecinos, se evaluará la conveniencia de seguir en el club.





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