El capitán de la Selección se despidió de la ciudad temprano y salió en un vuelo privado con sus hijos.


Aunque todavía faltan varios días para el inicio de la pretemporada con Barcelona, Lionel Messi le puso punto final a estadía en Rosario. Este miércoles a primera hora, el futbolista y su familia salieron en un vuelo privado luego de un fin de semana largo de descanso.

Al igual que lo hizo durante su recorrida de incógnito por un centro comercial de la vecina ciudad de Funes, el capitán de la Selección llegó encapuchado al Aeropuerto Internacional Islas Malvinas. Su esposa Antonela Roccuzzo y sus hijos lo acompañaron en un vehículo particular hasta la pista y su avión despegó alrededor de las 8 de la mañana.

El rosarino fue citado para empezar la puesta a punto con el resto del plantel blaugrana el próximo lunes. Sin embargo, es probable que aproveche los últimos días libres para hacer una parada previa antes de instalarse nuevamente en España.

De las minivacaciones de Messi en su casa no se supo demasiado, más allá las fotos que los fanáticos le pudieron sacar cuando salió a pasear este fin de semana largo. En paralelo, la “Pulga” espera que Conmebol se expida sobre su expulsión y sus críticas tras el último partido de la Copa América ante Chile.






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