La Para: una mujer descubre quién es su padre biológico y a partir de allí, una historia de novela. Cómo fue víctima de una estafa y el dolor por no poder nunca reconstruir la relación con su papá. 


La historia comenzó en 2005, hace 14 años atrás, cuando el padre de una joven parense le confiesa antes de morir que su padre biológico era un amigo de la familia: Pedro Titti.

La mujer, inicia una relación con su padre biológico, a quien conocía porque era amigo de sus padres y visitaba la casa con frecuencia, acudiendo a un abogado para iniciar el trámite de filiación e identidad.

Lo que iba a ser un trámite simple y breve, lleva catorce años y varias causas en la Justicia.

Pedro era soltero y vivía con sus dos hermanos: Isidro y Ciriaco, en un campo de 300 hectáreas en La Para. Allí trabajaron hasta morir, ordeñando y realizando las tareas propias de gente de campo.

Aunque los grandes medios señalan el valor de la tierra remarcando la herencia millonaria, un campo de 88 hectáreas valuado en 800 mil dólares, lo cierto es que lo más impactante es la historia conmovedora que se esconde detrás.

A esta joven mujer que hoy tiene 40 años y es madre de tres hijos, a pesar de haber podido confirmar su filiación, la separaron de su padre, impidiéndoles a ambos: padre e hija, reconstruir un lazo que siempre fue de amistad.

Es que uno de sus tíos, Isidro Titti, cuando tenía 78 años se casó con Liliana Basualdo de tan solo 22.

Esta mujer, a través de las acciones de un abogado, logró convertirse en la administradora de los campos de los tres hermanos en partes iguales, y fue quien impidió el contacto de Pedro con su hija.

Al morir en 2010 Ciriaco, Liliana se quedó con dos tercios de las tierras porque había logrado la donación por parte del hombre de la porción del campo de su propiedad.

“Cravero (el abogado de Liliana) ha sido el artífice de todo esto, porque no es casualidad, ha sido orquestado por gente que conoce el Derecho y ha usado a gente que le daba lo mismo y que tenía mucho coraje para hacerlo, frente a un pueblo que miraba y donde nadie se metía”, expresó al ser consultado por El Diario del Pueblo el abogado de la hija de Titti, Gerardo Parrucci.

ADN y una boda en apuros. Al iniciarse el examen de ADN, a Pedro le prohíben bajo amenazas volver a ver a su hija y le hacen firmar un testamento en beneficio de la cuñada y su hermano.

Al terminarse el proceso de filiación, Parucci los denuncia penalmente obligándolos a revocar el testamento.

El paso siguiente fue iniciar una acción de inhabilidad de Pedro que fue confirmada por tres pericias, sin embargo la acción llevó más de seis años “porque presentaron todas las chicanas que te puedas imaginar para dilatar”, aseguró el abogado.

En medio de toda esta trama, ocurrió algo inesperado: en 2016, a las 8 de la mañana de un día de semana, a Pedro de 84 años lo casan con Nilda Basualdo de 27, hermana de Liliana, siendo los testigos el propio abogado de Liliana y su mujer.

Cuando ya estaba el fallo que declaraba inhábil a Pedro, muere.

“Pedro muere a las 4 de la mañana y a las 8:00 estaban presentando la declaratoria de herederos…”, relata Parrucci, quien pese a su experiencia no sale del asombro.

El matrimonio logra declararse nulo porque la hija se entera por una amiga del Registro Civil de lo que había ocurrido, lo que les permite actuar rápido, caso contrario, nada se podría estar reclamando en estos momentos ya que la acción de nulidad de matrimonio tiene un plazo de prescripción de tres meses.

La nulidad del matrimonio fue apelada por la viuda “pero sólo para dilatar”, sostiene Parrucci.

“La Cámara de Familia no va a demorar mucho más el caso por el estado público que ha tomado la causa, asi que estimamos que antes de la feria de julio podría estar la sentencia”, anheló el abogado.

“Esto ya excedió el guión de telenovela, esto ya es una serie de Netflix, donde cada capítulo es manejo y manipulación a estos ancianos aprovechándose de su condición de vulnerabilidad”, reconoció el profesional.

“Nilda nunca vivió con Pedro. Cuando se le consulta a él si sabía que se había casado lo negó, y cuando se le preguntó si sabía quién era Nilda, respondió que era la hermana de su cuñada…”, comenta el abogado.

Por la causa penal hay cinco imputados por el delito de defraudación por circunvención de incapaces, y la causa está a punto de elevarse a juicio.

“El objetivo es que se reconozcan y repeten los derechos de mi clienta, una mujer que lejos de creerse millonaria, necesita ayuda para recuperar lo que le pertenece. Esta no es la historia de una herencia millonaria sino una historia conmovedora de una mujer a la que le impidieron disfrutar de los últimos años de su padre”, lamentó el abogado.






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