El 3 de diciembre de 2014, se creaba por ley la Universidad Nacional de Rafaela, siendo la tercera de este tipo en la provincia de Santa Fe. A lo largo de estos seis años, no sólo ha crecido en infraestructura, sino también en matrícula y en cantidad de carreras.
El ahora gobernador Omar Perotti fue quien hizo la propuesta en el Congreso Nacional, cuando era diputado.
Un día como hoy de 2014, la provincia sumaba su tercera universidad nacional. En 1919 surgió la @UNLitoral, en 1968 la @UNRoficial y en 2014 el Senado de la Nación aprobaba la nueva Universidad Nacional de Rafaela, a partir de un proyecto que presenté como Diputado Nacional.
— Omar Perotti (@omarperotti) December 3, 2020
Además, ha generado conocimiento y propuestos desarrollos propios, tal como el ciclador automático, propuesto como una alternativa a los respiradores artificiales, tan necesarios para enfrentar la pandemia de COVID-19.
Mientras todo esto ocurre, su primer edificio, en su campus a la vera de la ruta nacional 34, sigue avanzando. Los laboratorios están casi listos para que puedan empezar a ser usados, en el ciclo lectivo 2021. Tiene dos plantas, con una superficie total de 859 m2 cubiertos y 113 m2 semicubiertos y se inició en septiembre del 2019.
Pero esto no termina aquí: todo está en marcha para encarar un nuevo desafío, el segundo edificio. En este caso, aulas, para poder albergar a 1.800 alumnos. El presupuesto de la obra es de $315.882.405 (mes base Abril 2020) con un plazo de ejecución de 420 días, por lo que las autoridades universitarias prevén que estará finalizada en 2022.
Inicialmente, la apertura de los sobres estaba prevista para este 4 de diciembre. Sin embargo, este acto se postergó hasta el 18 del corriente, en la sede de la UNRaf (Bv. Roca y Artigas), a las 12.
Ambos proyectos siguen los lineamientos generales de un Masterplan que fue elaborado en conjunto con la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) como parte de un convenio marco de cooperación e incorporan en su diseño elementos de arquitectura que optimizan el uso de energía y de agua, entre otros aspectos técnicos orientados a reducir el impacto ambiental.
