En el inicio del año pasado, el Gobierno Provincial puso en marcha una serie de propuestas de intervención buscando garantizar el derecho a la educación. En ese marco, el Ministerio de Educación de Santa Fe inauguró una línea de acción denominada “Todas las chicas y los chicos en la escuela aprendiendo”.

La secretaria de Educación de la Municipalidad, Mariana Andereggen, explicó: “Desde el Municipio, asumimos el compromiso con el Ministerio de disponer los recursos del estado local a disposición de esta iniciativa en la ciudad. Más allá del acompañamiento que siguieron ininterrupidamente durante todo el 2020 través de nuestros programas del Departamento Inclusión Educativa, a fines del año pasado acordamos trabajar en conjunto con la Delegación Regional III de Educación específicamente con una población de alrededor de 1000 chicos y chicas que habían visto fragilizado su vínculo con las escuelas de la ciudad, como consecuencia de la crisis sanitaria que derivó en la interrupción de la presencialidad escolar”.

“Desde las áreas municipales de deporte y cultura se sumaron actividades deportivas, culturales y recreativas en diferentes espacios verdes de la ciudad, acompañando a estos niños y jóvenes con el Programa Verano Activo, que a la vez los revinculaba con sus escuelas de origen”, indicó la Secretaria.

“Desde Educación, decidimos priorizar a las y los estudiantes de 5° y y 6° año de la secundaria. Sabíamos por nuestra experiencia con programas como el Seguila, que en esta instancia final es muy difícil que recuperen el vínculo con la escuela sin un seguimiento personalizado. Y la verdad, estando tan cerca de lograr su título y con la posibilidad de completar el cursado con la extensión del ciclo escolar hasta marzo, nos parecía una picardía que interrumpieran su trayectoria. Así que fuimos por este grupo con un equipo que los busque y los acompañe, del que estoy muy orgullosa”, expresó Andereggen.

Junto con la Regional III de Educación y la colaboración de las Instituciones Educativas del nivel secundario, el equipo liderado por los promotores educativos Analía Peiretti y Stéfano Botta, accedió a un listado de 240 estudiantes de 5° y 6° año de todas las escuelas secundarias que, por algún motivo, habían interrumpido el contacto con las instituciones.

Con esa información, se diseñaron y desarrollaron acciones como la realización de un primer contacto telefónico para coordinar visitas domiciliarias. Docentes del departamento Inclusión Educativa, junto a los promotores educativos, concretaron durante enero más de 200 visitas domiciliarias en 36 barrios de la ciudad, en las que se pudo conocer la situación en la que se encontraban los y las alumnas y los motivos de su desconexión. A continuación, se les brindó información de las estrategias planificadas por cada escuela con la intención de revincularlos a sus trayectorias, que fueron extendidas excepcionalmente hasta el 31 de marzo. El equipo las y los incentivó a reconectarse para poder finalizar sus estudios, remarcando no sólo sus derechos sino la importancia del título en sus proyectos de vida.

La tercera etapa del programa consistió en brindarles tutorías a los y las estudiantes que aceptaron el apoyo. Fueron acompañados 73 jóvenes por tutores y docentes durante los meses de febrero y marzo en tres Centros de Inclusión, con todos los cuidados y cumplimiento de protocolos sanitarios. También se complementaron estos encuentros presenciales con la virtualidad, para las situaciones excepcionales que lo requerían. Los acompañamientos siguieron en algunos casos incluso hasta el día 20 de abril.

De estos jóvenes, son 50 las y los flamante egresados que ya finalizaron la escuela secundaria. Del grupo inicial, 102 también completaron el cursado de su último año, quedándoles sólo algunas materias pendientes. Este último grupo podrá participar del Programa “Seguila”, que los acompaña a culminar sus estudios secundarios.

Por último, desde el equipo destacaron “la importancia de la presencia del Estado en estos casos donde los derechos de niñas, niños y jóvenes se ven vulnerados por múltiples problemáticas. La educación se enfrenta a un gran desafío de cara a una “nueva normalidad”. Por un lado, “rescatando” en este contexto, a aquellos estudiantes que no pudieron sostenerse en el sistema educativo formal quedando desvinculados de la escuela; y por el otro, reforzando los programas de inclusión y acompañamiento redoblando esfuerzos para poder retomar en esta continuidad, los contenidos que no se trabajaron durante estos meses de confinamiento por la emergencia sanitaria”.