Ratifican condena por abuso sexual a dos enfermeros de la Base Comandante Espora

Se trata de Mauricio Monduzzi y Marcos Zaragoci, imputados por delitos reiterados entre 2017 y 2022, en perjuicio de una compañera de trabajo. Ambos serán incorporados al Registro Nacional de Datos Genéticos de Delitos Sexuales.

Ratifican condena por abuso sexual a dos enfermeros de la Base Comandante Espora
La Base Aeronaval Comandante Espora (Prensa)
28 de septiembre de 2026, 06:23

Ratificaron la condena contra Mauricio Ariel Monduzzi y Marcos Ariel Zaragoci, enfermeros de la división Medicina Industrial Sanidad del Arsenal Aeronaval Comandante Espora, abusaron sexualmente de una compañera de trabajo entre 2017 y 2022, aprovechando el ámbito laboral compartido.

La Cámara Federal de Casación Penal rechazó el recurso de la defensa de dos enfermeros de la Base de Espora.

De esta manera quedaron firmes las condenas de prisión en suspenso dictadas por el Tribunal Federal de Juicio de Bahía Blanca.

Los jueces determinaron que el relato de la víctima es “veraz, circunstanciado y coherente”.

Esta situación se vio respaldada por testimonios y el aporte de las profesionales de salud mental que atendieron a la damnificada, cuyos diagnósticos de “estrés postraumático, depresión y ansiedad” fueron considerados “coherentes” con el relato sobre los hechos.

La Cámara aclaró que la condena fue dictada en relación con el delito de abuso sexual simple, y no por una figura agravada. El fallo dejó firmes las condenas del tribunal bahiense, aunque habilitó la reserva del caso federal, que le permite a la defensa intentar una eventual apelación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Las condenas

El 24 de septiembre de 2025, el Tribunal Federal de Juicio bahiense condenó a Monduzzi a dos años y tres meses de prisión de ejecución condicional, como autor de abuso sexual simple reiterado en al menos seis hechos contra la víctima.

Y a Zaragoci le impuso dos años de prisión en suspenso en vinculación con, al menos, tres hechos de las mismas características.

Los condenados deberán cumplir reglas de conducta, como la prohibición de contacto y acercamiento a menos de 200 metros de la víctima y de las otras denunciantes.

Además deberán completar 12 horas mensuales de tareas comunitarias no remuneradas en una institución de bien público aprobada por el juez de Ejecución Penal y realizar un taller sobre perspectiva de género y violencia.

Los juzgadores ordenaron la extracción de sangre a los condenados para incorporarlas al Registro nacional de datos genéticos de delitos sexuales.