Pedro "Cholo" Fernández, se despidió de Rosario Puerto Belgrano. El defensor hizo una sentida publicación en redes sociales, en la que explica alguno de los motivos que provocaron su alejamiento.
Horas después el Club Darregueira lo anunció como refuerzo para la segunda parte del año.
Entendí el momento que ya no podía seguir
"Me toca despedirme del lugar donde crecí, donde aprendí a jugar, a luchar, a caer y a levantarme. Del lugar que me vio pasar tantos años, defender estos colores y, durante mucho tiempo, llevar la cinta de capitán con un orgullo que no puedo explicar con palabras.
Me voy con el corazón roto, porque este no es sólo un club para mí. Es parte de mi vida. Son mis colores, mi gente, mis recuerdos y una parte enorme de quién soy.
Durante este año me tocó estar en un lugar que nunca imaginé ocupar, intentando que las cosas funcionaran, tratando de encontrar respuestas, llevando mensajes, dando la cara por situaciones que no me correspondían.
Aguanté. Una y otra vez. Hubo situaciones, decisiones y problemas que me fueron afectando mucho más de lo que quizás cualquiera pudo ver desde afuera. Terminaba con la cabeza en el club, en mis compañeros, en lo que iba a pasar al día siguiente y en cómo encontrar una solución. Lo hice porque es mi club. Porque siempre creí que valía la pena intentar una vez más. Hasta que llegó un momento en el que entendí que ya no podía seguir".
"Ya no puedo seguir soportando esta situación"
Me voy porque entendí que mi bienestar también importa. Porque puedo amar profundamente a este club y, al mismo tiempo, reconocer que ya no puedo seguir soportando esta situación.
Me duele sentir que no pude darle al club lo que tanto soñé: volver a Primera. Lo intenté durante años. Dejé todo lo que tenía, dentro y fuera de la cancha. Quizás no alcanzó.
No espero que me entiendan, pero espero que me respeten y respeten mi decisión.
A quienes me quieren, gracias por acompañarme y entenderme.
A quienes quizás se alegren de verme partir, también les deseo lo mejor.
Yo sé lo que hice. Sé cuánto luché. Sé cuántas veces puse al club por encima de mí. Y por eso me voy con la conciencia tranquila.
No sé qué será del club después de todo esto, pero sí sé algo: ojalá algún día vuelva a ser el club que todos soñamos. Ojalá vuelva a estar donde merece.
Yo voy a seguir llevándolo conmigo, porque hay lugares de los que uno puede irse, pero que nunca se van de uno.
Gracias por estos colores.
Gracias por cada compañero.
Gracias por cada persona que estuvo.
Gracias por cada abrazo, cada lágrima, cada victoria y cada derrota.
Me voy hoy pero con orgullo, con tristeza y, sobre todo, con la tranquilidad de saber que lo di todo.