El Tribunal en lo Criminal Nº 1 llevará adelante el juicio oral y público para analizar la conducta de la consejera escolar Fiorella Belén Damiani, acusada del delito de falso testimonio agravado por darse en causa criminal en perjuicio de dos inculpados. Las audiencias serán los días 24, 25 y 26 de febrero.
La causa, impulsada por el fiscal Mauricio Del Cero, se inició en 2017, tras una denuncia por abuso sexual con acceso carnal radicada por Damiani, en la cual señalaba a dos personas que, más tarde, fueron detenidas.
La denunciante ratificó lo que había denunciado en tres oportunidades en sede fiscal y realizó una ampliación de los hechos.
En 2021, con los imputados ya privados de su libertad, se le recibió nueva declaración en sede fiscal, donde Damiani mantuvo lo denunciado y en el acto se le exhibieron videos obtenidos de los teléfonos celulares de los acusados, donde la mujer confirmó ser la persona que se observa y dijo que el fragmento donde fue violada no estaba en esas grabaciones.
Tras el análisis de las pruebas incorporadas, la fiscalía solicitó la libertad de los acusados, el sobreseimiento de los mismos y la concurrencia del delito de falso testimonio agravado por parte de Damiani, por lo que se solicitó su detención y, si bien más tarde fue excarcelada, la causa se elevó a juicio para que los hechos sean analizados en debate oral y público.
La consejera, que había asumido a fines de 2023, en representación de La Libertad Avanza, fue suspendida en sus funciones en octubre pasado, en medio de una sesión extraordinaria del Consejo Escolar.
CASO
Fernando Pereyra y Joaquín Álvarez son dos amigos que tenían una banda de rock y solían tocar en boliches. Hacían covers de La Beriso. Fiorella Damiani era una joven que con frecuencia iba a oírlos tocar.
En un momento del año 2017, inició algo cercano a un noviazgo con Álvarez. Entonces, una noche, ellos la invitaron a un departamento con la intención explícita de hacer un trío y filmarlo. Ambas cosas consentidas, sostienen. Y, como veremos, las pruebas los respaldan.
A la madrugada de aquel 19 de julio de 2017, ella se fue del departamento y se presentó en la comisaría para denunciar a los dos amigos por violación. Habían abusado de ella, luego de alcoholizarla y drogarla, dijo.
“A las 10 de la mañana teníamos a la policía en el lugar”, recuerda hoy Fernando Pereyra, en charla telefónica con Infobae. “Ella hasta mencionó la ketamina en su declaración para decir que estaba medianamente consciente pero no podía moverse.
Según su relato, tanto mi compañero como yo, habíamos abusado de ella con acceso carnal y el agravante de haberla drogado y alcoholizado”.
La importancia de las grabaciones en la defensa de los acusados
“Durante el acto sexual, el que filmó fue mi compañero, que en ese momento tenía una incipiente relación con ella, nada muy formal. Él usó mi teléfono”, cuenta Pereyra.
Por eso ella, al irse, y evidentemente ya con la intención de denunciarlos, hurtó el celular y lo hizo desaparecer, creyendo que así desaparecían también las pruebas.
De lo que no se dio cuenta en aquel momento, fue de que, afortunadamente para los denunciados, Álvarez pasó los videos a su whatsapp antes de devolverle el teléfono a Pereyra y luego además los guardó en la nube.
“Nosotros no difundíamos los videos -aclara éste- grabábamos para nosotros y con consentimiento de los participantes”.
“Ese detalle es muy relevante y es lo que nos absuelve -dice hoy Pereyra-: el encuentro sexual fue grabado en 5 videos de entre un minuto treinta y un minuto cuarenta cada uno".
"En total, son unos 8 minutos. Entonces, una semana después de aquel día de 2017 en que nos notifican la denuncia, nosotros presentamos el celular con los 5 videos. Allí se veía claramente que había una participación activa de ella y que estaba totalmente lúcida”.
