Una misionera recorre Brasil en moto junto a su gata y sueña con continuar la travesía por Sudamérica
Marcela Feldik, oriunda de Fracrán y radicada durante varios años en San Vicente, decidió cambiar de vida después de quedarse sin trabajo. Equipó una Corven 110, sumó a su gata Lagertha como compañera de ruta y emprendió un viaje por Brasil que ahora proyecta extender hacia otros países de Sudamérica.
Una misionera recorre Brasil en moto junto a su gata y sueña con continuar la travesía por Sudamérica.(Redes sociales)
La historia de Marcela comenzó a tomar otro rumbo cuando se instaló en Florianópolis. Allí entró en contacto con otros viajeros y comenzó a imaginar una vida lejos de la rutina. Lo que inicialmente pensaba como un viaje de mochilera y voluntariados terminó transformándose en una travesía en moto.
La Corven 110 que utiliza actualmente la había comprado dos años antes, cuando todavía tenía trabajo y un recibo de sueldo. La adquirió en cuotas y, tras perder su empleo, quedó guardada en Misiones mientras ella permanecía en Brasil.
Con los ahorros que reunió durante su temporada laboral en Florianópolis, regresó a buscarla y comenzó a adaptarla para convertirla en su vehículo de viaje. La tarea implicó varios desafíos, ya que el modelo no tiene una presencia extendida en Brasil y debió fabricar y adaptar parte del equipamiento.
Marcela había proyectado inicialmente realizar el recorrido junto a un amigo que también viajaba en moto. Sin embargo, cuando llegó el momento de comenzar la travesía, él decidió no continuar. Lejos de abandonar el proyecto, la misionera optó por seguir adelante sola y terminó equipando la moto para iniciar el recorrido.
Lagertha, su compañera de ruta
La aventura tiene además una protagonista particular: Lagertha, su gata. Para llevarla a Brasil, Marcela debió presentar documentación y certificados sanitarios en la frontera.
Con el paso de los kilómetros, el animal se adaptó al ritmo del viaje. La misionera limita las distancias que recorre diariamente y realiza paradas frecuentes para que su mascota pueda descansar.
Durante la travesía tampoco suele pagar hospedaje. Arma su carpa en los lugares donde encuentra condiciones para pasar la noche y organiza las etapas de acuerdo con las necesidades de ambas.
Una misionera recorre Brasil en moto junto a su gata y sueña con continuar la travesía por Sudamérica.(Redes sociales)
Artesanías y solidaridad para sostener el viaje
Uno de los principales desafíos es económico. Después de invertir parte de sus ahorros en el equipamiento de la moto, Marcela comenzó a buscar alternativas para financiar los gastos diarios.
Una de ellas es la venta de artesanías, principalmente pulseras. Cuando llega a estaciones de servicio u otros puntos del recorrido, aprovecha el interés que genera su historia para ofrecer sus productos y reunir dinero para combustible.
El gasto en nafta varía según la distancia recorrida y se convirtió en uno de los principales costos de la travesía. También recibe ayuda de personas que conoce durante el camino, quienes en distintas ocasiones le ofrecieron comida o colaboración económica.
Para reducir gastos, prepara su propia comida y lleva provisiones como arroz, fideos y conservas. También viaja con una pequeña cocina a gas y mantiene el mate como parte de su rutina.
Un accidente que cambió su manera de viajar
El recorrido también tuvo momentos difíciles. Durante su primer viaje entre San Vicente y Florianópolis, Marcela intentó recorrer más de 800 kilómetros en apenas dos días. El cansancio y la conducción durante la noche terminaron en una caída en la ruta que pudo haber tenido consecuencias graves.
La experiencia modificó su forma de organizar las etapas. Desde entonces, reduce las distancias diarias, realiza más descansos y evita exigir tanto a la moto como a su propio cuerpo.
También tuvo que completar su equipamiento durante el viaje. Al comenzar la travesía no contaba con todos los elementos necesarios para enfrentar las condiciones climáticas y recibió ayuda de personas que conoció durante el recorrido para adquirir ropa y calzado adecuados.
Una misionera recorre Brasil en moto junto a su gata y sueña con continuar la travesía por Sudamérica.(Redes sociales)
El sueño de recorrer Sudamérica
Actualmente, Marcela tiene como próximo objetivo llegar a San Pablo, un tramo que estima completar en dos o tres días. Antes de cada etapa revisa su equipaje y descarta elementos innecesarios para reducir el peso de la moto.
Su recorrido por Brasil no tiene una fecha de finalización definida. Cuenta con seis meses de permanencia legal en el país y planea continuar recorriendo distintas ciudades antes de regresar a Argentina.
A futuro, sueña con llegar a Perú y Colombia, aunque reconoce que una travesía de ese alcance requiere generar ingresos durante el camino. Por eso combina el viaje con trabajos temporales y voluntariados.
Entre las herramientas que utiliza se encuentra Worldpackers, una plataforma que conecta viajeros con establecimientos donde pueden realizar tareas a cambio de alojamiento y, en algunos casos, comida.
Una nueva vida sobre dos ruedas
Más allá de los kilómetros recorridos, Marcela considera que el viaje representa una transformación personal. Durante mucho tiempo pensó que conocer otros países era una posibilidad reservada para personas con mucho dinero, pero su experiencia la llevó a cambiar esa perspectiva.
Ahora busca conocer nuevas personas, incorporar experiencias y modificar hábitos mientras construye una vida diferente a la que llevaba antes de emprender el viaje.
Su historia y las distintas etapas del recorrido pueden seguirse a través de su cuenta de Instagram @mar_sinrumbo, donde comparte parte de esta aventura sobre dos ruedas junto a Lagertha.