Una joven misionera llevó el reclamo indígena a la ONU: territorio, monocultivo y derechos en agenda

Yva Keila Zaya, de Pozo Azul, participó en el Foro Permanente de Naciones Unidas en Nueva York y expuso las problemáticas que atraviesan las comunidades mbya guaraní en la provincia.

Una joven misionera llevó el reclamo indígena a la ONU: territorio, monocultivo y derechos en agenda
Una joven misionera llevó el reclamo indígena a la ONU: territorio, monocultivo y derechos en agenda. (El Territorio)
22 de abril de 2026, 07:44

En un escenario internacional atravesado por debates sobre derechos humanos, ambiente y territorio, una joven de Pozo Azul representó a comunidades indígenas misioneras en la Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, que se desarrolla en Nueva York.

Se trata de Yva Keila Zaya, de 18 años e integrante de la comunidad mbya guaraní Tekoa Arandu, quien participó del encuentro internacional con el objetivo de visibilizar las problemáticas que afectan a los pueblos originarios en la provincia y el país.

Su intervención se centró en tres ejes principales: la falta de reconocimiento de la propiedad comunitaria indígena, los conflictos territoriales y el impacto del modelo productivo basado en monocultivos. En ese marco, planteó las dificultades que enfrentan las comunidades para acceder a la titularización de sus tierras y cómo esta situación repercute en su calidad de vida.

Además, expuso las consecuencias del avance de plantaciones forestales y otros esquemas productivos sobre los territorios indígenas, señalando efectos tanto en el ambiente como en la salud, la cultura y las formas de vida de las comunidades.

El encuentro, organizado por la Organización de las Naciones Unidas, reunió a representantes de pueblos indígenas, Estados y organismos internacionales para abordar, en esta edición, la salud de las comunidades en un sentido integral, vinculada no solo al acceso a servicios médicos, sino también al territorio, el agua, la alimentación y el entorno.

La participación de la joven misionera formó parte de un proceso colectivo, acompañado por asesoramiento legal y el respaldo de su comunidad, con el objetivo de llevar a un ámbito global las demandas locales.

Su presencia en este foro internacional refleja el rol creciente de las nuevas generaciones indígenas en la defensa de derechos y en la articulación entre saberes ancestrales y herramientas contemporáneas, en un contexto donde los reclamos por territorio y reconocimiento continúan vigentes.