El INTA recomienda reforzar el manejo de suelos ante la posible llegada de El Niño a Misiones
Especialistas advierten que un escenario de lluvias superiores a lo normal podría incrementar los riesgos de erosión hídrica. Recomiendan adoptar medidas preventivas para proteger la productividad de las chacras y conservar los recursos naturales.
El INTA recomienda reforzar el manejo de suelos ante la posible llegada de El Niño a Misiones.(Misiones Online)
La posibilidad de que el fenómeno climático El Niño se desarrolle durante los próximos meses llevó a especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) a recomendar la implementación de prácticas de conservación de suelos en las explotaciones agropecuarias de Misiones.
Si bien actualmente la provincia atraviesa un período de déficit hídrico, los pronósticos climáticos anticipan la probabilidad de precipitaciones por encima de los valores habituales. Ante este escenario, los técnicos consideran fundamental que los productores comiencen a planificar estrategias destinadas a minimizar los efectos de las lluvias intensas sobre los sistemas productivos.
Uno de los principales riesgos asociados a este tipo de eventos es la erosión hídrica, un proceso que se produce cuando el agua no logra infiltrarse adecuadamente en el suelo y comienza a desplazarse sobre la superficie, arrastrando partículas, nutrientes y materia orgánica. Esta pérdida progresiva puede afectar la fertilidad de los lotes y comprometer los rendimientos futuros.
Desde el INTA destacan que los suelos misioneros poseen una importante capacidad natural para absorber agua gracias a sus características físicas y ambientales. Sin embargo, advierten que determinadas prácticas productivas pueden deteriorar esa capacidad y favorecer el escurrimiento superficial.
Prácticas recomendadas para reducir riesgos
Entre las principales medidas sugeridas figura el mantenimiento de coberturas vegetales o restos de cultivos sobre el suelo. Esta práctica permite amortiguar el impacto directo de las gotas de lluvia, disminuir la velocidad del agua y favorecer la infiltración.
Barreras vegetales o fajas de cultivos.(Misiones Online)
También se aconseja reducir las labores intensivas de preparación del terreno. El uso excesivo de rastras y otras herramientas de remoción altera la estructura del suelo y disminuye la cantidad de poros disponibles para almacenar agua. En ese sentido, la labranza mínima y la siembra directa aparecen como alternativas que contribuyen a conservar sus propiedades físicas.
Otra recomendación es la implantación de cultivos siguiendo curvas de nivel. Esta técnica consiste en adaptar las líneas de siembra al relieve natural del terreno, evitando que el agua gane velocidad sobre las pendientes y reduciendo así el riesgo de erosión.
Curvas de nivel.(Misiones Online)
En los sectores con mayores desniveles, los especialistas consideran importante la construcción de terrazas de desagüe. Estas estructuras ayudan a canalizar los excedentes hídricos hacia áreas seguras y disminuyen la fuerza del escurrimiento.
Además, se promueve la incorporación de barreras vegetales o fajas de cultivos mediante especies capaces de actuar como obstáculos naturales frente al avance del agua. Estas franjas permiten retener sedimentos y proteger la capa superficial del suelo.
La preservación de una buena estructura física también aparece como un aspecto central. Los suelos menos compactados presentan una mayor porosidad, favorecen la infiltración y resisten mejor los procesos erosivos provocados por lluvias intensas.
Planificar antes de que lleguen las lluvias
Los especialistas señalan que, debido al déficit de precipitaciones acumulado durante los últimos meses, los perfiles de suelo todavía cuentan con cierta capacidad de almacenamiento de agua. Sin embargo, advierten que esa condición puede modificarse rápidamente si comienzan a registrarse lluvias frecuentes y abundantes.
Por ese motivo, consideran que el actual escenario representa una oportunidad para que los productores revisen el estado de sus lotes, evalúen posibles puntos críticos y adopten prácticas de conservación que permitan enfrentar con mejores condiciones un eventual período dominado por El Niño.
La anticipación, sostienen desde el organismo, resulta clave para reducir pérdidas productivas y preservar uno de los recursos más valiosos de las chacras misioneras: el suelo.