La investigación por el crimen de Ilan Mareco Vázquez, el niño de 8 años asesinado en Santa Ana, dio un paso clave luego de que la junta psiquiátrica ordenada por la Justicia concluyera que la principal acusada, su madre de 30 años, se encuentra en condiciones de afrontar el proceso penal y ser sometida a declaración indagatoria.
El informe, incorporado al expediente, determinó que la mujer comprende la criminalidad del hecho que se le atribuye y posee las condiciones psicofísicas necesarias para participar del proceso judicial. Los especialistas recomendaron, además, que continúe bajo seguimiento y tratamiento psiquiátrico.
Con este resultado, el juez de Instrucción N.º 7 de Posadas, Miguel Mattos, deberá fijar en los próximos días una nueva fecha para la audiencia indagatoria, que había sido suspendida a la espera de la evaluación médica.
La imputada permanece detenida en una dependencia policial y está acusada por el delito de homicidio agravado por el vínculo, en concurso con tentativa de suicidio.
Una nueva etapa en la investigación
La declaración indagatoria había sido postergada para determinar si la acusada estaba en condiciones de comprender el proceso judicial y si, al momento del hecho, tenía capacidad para comprender la criminalidad de sus actos.
Con la incorporación de la pericia psiquiátrica, la causa ingresa ahora en una nueva etapa procesal, en la que la mujer podrá brindar su versión de los hechos o hacer uso de su derecho a no declarar.
El crimen que conmocionó a Misiones
El caso salió a la luz el lunes por la mañana, cuando un llamado al 911 alertó sobre un episodio de extrema violencia en una vivienda del barrio Nueva Ciudad del Este, en Santa Ana.
Al llegar al lugar, efectivos policiales encontraron sin vida a Ilan Mareco Vázquez, de 8 años, tendido sobre una cama. En la misma habitación hallaron a su madre con heridas cortantes en el cuello que, según la principal hipótesis de los investigadores, se habría provocado luego del ataque.
La autopsia confirmó que el niño murió como consecuencia de una herida punzocortante en el cuello. Durante las pericias, los investigadores secuestraron un cuchillo que será sometido a análisis y una carta presuntamente escrita por la acusada.
La investigación también incorporó antecedentes de denuncias recíprocas por violencia familiar entre la pareja, registradas entre 2024 y 2026. Sin embargo, al momento del crimen no existían medidas de protección vigentes.
El reclamo del padre
En declaraciones realizadas tras el hecho, Manuel Vázquez, padre del niño, aseguró que había denunciado amenazas y situaciones de violencia pocos días antes del crimen y afirmó que la restricción de acercamiento fue dictada cuando su hijo ya había sido asesinado.
Además, sostuvo que el ataque habría tenido como objetivo causarle un daño personal y reclamó que la acusada permanezca detenida y sea condenada por el hecho. Mientras tanto, la Justicia continúa incorporando pruebas periciales y testimoniales para reconstruir la secuencia del crimen y avanzar con la investigación.