La mujer de 62 años está internada en un Hogar de Ancianos de Guaraní. El violador le quebró una pierna para abusarla.


La Justicia ordenó la detención de un hombre de 43 años, empleado del Asilo y Hogar de Ancianos de Guaraní presunto autor de las lesiones y presunto abuso sexual contra una mujer de 62 años discapacitada e internada en ese establecimiento. Tras recibir testimonios y el informe del Gabinete de Asistencia Forense (GAF), la jueza de Instrucción Uno, Alba Kunzmann de Gauchat, ordenó la detención de Javier D. (43), empleado del asilo de ancianos.

Según el testimonio de la presunta víctima, B. de 62 años, el pasado domingo 3 de marzo el encargado la habría forzado sexualmente y ejerció tanta violencia que le produjo la fractura de su pierna izquierda.

El presunto abusador de una anciana inválida en Guaraní. (Policía Misiones)

Los familiares cuestionaron que recién el jueves 7 fueron notificados de la lesión sufrida por la mujer. Al visitarla, su hermana la notó desmejorada y dolorida. Le preguntó qué había pasado y ella le respondió que se resbaló y se cayó, lo que encendió la primera alarma, puesto que B. no puede caminar por sus medios y se moviliza en silla de ruedas. Su condición la pone en absoluta indefensión.

Enseguida rompió en llanto y la mujer discapacitada dijo: “Yo no quiero problemas”. Ante la insistencia de su hermana aseguró que un hombre “quería sexo”, lo obligó por la fuerza a abrir las piernas y fue ahí cuando la lesionó gravemente. La familia quiso hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer de Oberá, pero las funcionarias a cargo pusieron trabas burocráticas señalando que debían denunciarlo antes en Guaraní.

La denuncia fue radicada ante la comisaría local y se confirmó la identidad del sospechoso, porque la presunta víctima lo identificó por su apellido y aseguró que trabajaba en el lugar. Fuentes del caso anticiparon que serían citados los responsables del asilo donde habría sucedido el hecho, quienes podrían aportar datos sustanciales para el avance del expediente que se tramita ante el Juzgado de Instrucción Uno, a cargo de Kunzmann de Gauchat.

Además, fueron los propios familiares quienes debieron trasladar a B. al Hospital Samic donde sigue internada. Por eso cuestionaron a los encargados del asilo y los acusaron de negligencia. La mujer padece secuelas de parálisis infantil y es incapaz de movilizarse por sus propios medios, pero es lúcida y puede expresarse. Hace dos años reside en el asilo.

Por otra parte, ante la denuncia de B. señalando que había sido víctima de abuso, las autoridades del asilo no habrían colaborado demasiado para aportar datos sobre la identidad del sospechoso. En el Samic los profesionales aguardan que se reduzca la inflamación para operarla, porque además B. padece osteoporosis y se dificultad la cirugía.

“Lo que todavía no entendemos es por qué si el supuesto accidente ocurrió el domingo 3, recién el jueves 7 nos avisaron. Para colmo, recién el miércoles le hicieron placas en un instituto privado porque supuestamente el lunes y el martes no atendían en el hospital porque era carnaval, cuando eso no es cierto”, comentó un familiar de la sexagenaria.






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