Los paseos en familia, en especial para comer, suprimidos por vecinos de Posadas, según una consulta periodística.


La compra de segundas marcas de la canasta básica y la eliminación de salidas en familia a pasear o a comer afuera, son algunas de las estrategias adoptadas por los posadeños para sortear el alza de precios. “Economía de guerra”, sintetizó uno de los vecinos posadeños consultados por Misiones Online.

Por la quita de subsidios, los misioneros han sufrido duras subas en transporte y energía eléctrica. Las opiniones de los posadeños reflejan el deterioro salarial que amortiguó el impacto de la inflación.

A Misiones no llega el gasoducto, por lo que los usuarios y empresas dependen del gas licuado en garrafas. Aún se desconoce cuál será el incremento de cada garrafa, que se paga $ 220 por el programa gubernamental Ahora Gas. El gas se transporta a Misiones desde La Plata y Bahía Blanca.

Según el INDEC, la inflación de diciembre fue del 2,6% y llegó al 47,6% en 2018. El impacto en el consumo afectó también a los misioneros pues la inflación convive coincide con un dólar alto que no favorece las compras en Paraguay o Brasil.

El resultado, según el relevamiento del medio posadeño es que, para que el dinero alcance hasta fin de mes, los posadeños debieron renunciar a salidas y acudir a segundas marcas en alimentos y otros productos.






Comentarios