Qué es la "joroba de oficina" y por qué es un problema recurrente
Se trata de un fenómeno asociado con la forma en la que nos sentamos en las sillas durante nuestras horas de trabajo. Qué se puede hacer para evitarla.


Uno de los fenómenos que más ha aparecido en los últimos años se denomina "joroba de oficina". Se trata de una condición que afecta a las personas que pasan horas al frente de una computadora con una mala postura y es fácil de evitar con algunos ejercicios simples que se pueden hacer en casa o en el trabajo.

La joroba de oficina se manifiesta como una curvatura anómala en la parte superior de la espalda, resultado de adoptar posturas inadecuadas durante jornadas prolongadas frente a la pantalla. Esta alteración no solo modifica la silueta, sino que puede generar molestias y dolores persistentes en la región cervical y dorsal. Según especialistas, la causa principal es la falta de alineación natural de la columna y el descuido en la posición de hombros, caderas y cuello durante el trabajo de oficina.
De acuerdo con la Mayo Clinic, sentarse o permanecer de pie sin mantener la alineación correcta de la espalda puede provocar dolor, tensión muscular y, a largo plazo, afectar la salud postural. Para evitar estos problemas, se recomienda mantener las orejas alineadas con hombros y caderas, utilizar una silla con soporte lumbar y ajustar la altura del monitor para evitar encorvarse.
La especialista Anouska Shenn, fundadora de The Office Yoga Company, explicó en Hello! Magazine que pequeños cambios en el entorno laboral pueden marcar una diferencia significativa. Ajustar la altura de la silla y de la pantalla, apoyar los codos con los antebrazos paralelos al suelo y ubicar el teclado y el mouse a una distancia cómoda son medidas básicas para preservar la postura. Además, alternar posiciones y realizar pausas activas ayuda a reducir el impacto negativo del sedentarismo.

En la actualidad, muchas personas que trabajan en oficinas enfrentan la joroba de oficina por pasar largas horas sentadas sin prestar atención a la ergonomía. Sin embargo, la implementación de ejercicios y ajustes simples permite prevenir o revertir sus efectos, mejorando la calidad de vida y evitando complicaciones a largo plazo.
Entre las recomendaciones de los especialistas figuran tres ejercicios sencillos y efectivos. El primero es el giro sentado: consiste en sentarse en el tercio delantero de la silla, estirar los brazos a la altura de los hombros, inhalar para alargar la columna y, al exhalar, girar el tronco hacia un lado, llevando el brazo hacia atrás. Luego se repite hacia el otro lado.

El segundo ejercicio es la respiración diafragmática, que implica dejar que el abdomen se expanda al inspirar, generando espacio entre las vértebras y previniendo tensiones en cuello y hombros. Por último, colgarse de una barra puede ser útil para quienes sufren molestias en la zona lumbar, ya que ayuda a descomprimir la espalda baja y puede aliviar el dolor ciático.