Un joven decapitado y tres heridos tras la final del Mundial
La tragedia ocurrió en la ciudad de Neuquén luego de la final entre Argentina y España. Dentro de las personas heridas se en encuentra un adolescente de 13 años.


Lo que debía ser una celebración tranquila entre familiares y amigos terminó siendo una tragedia que dejó una persona muerta y tres heridos. El hecho ocurrió en la ciudad de Neuquén y tuvo lugar luego de la final entre Argentina y España.
Según fuentes oficiales, un joven de 24 años falleció tras la explosión de un artefacto profesional de pirotecnia que se encontraba dentro de un mortero de fabricación artesanal.


En palabras de la policía neuquina, la familia se encontraba celebrando el subcampeonato argentino en el sector de bardas del barrio Z1. Tras intentar activar el dispositivo, el joven falleció decapitado producto de las ondas expansivas que provocó el artefacto.
Además de esta fatalidad, la explosión ocasionó la herida de tres personas que, según confirmaron las autoridades sanitarias, no comprometieron su vida. Entre ellos se encuentran un adolescente de 13 años, un joven de 28 y un hombre de 50, quienes tuvieron que ser asistidos inmediatamente por el Sistema de Emergencias y Gestión de Riesgos (Sien) por lesiones, quemaduras y daños causados por el impacto de proyectiles y esquirlas.


La investigación liderada por la División Homicidios comandada por el comisario inspector Juan Barroso arrojó como resultado que el artefacto utilizado no era de venta libre, sino que se trataba de una pirotecnia profesional que suele usarse en espectáculos gran dimensión.
A través de una entrevista con AM550, el oficial explicó que se trata de un elemento con mucha carga explosiva: "Es muy peligroso y no es para ser manipulado por personas no capacitadas", detalló.
Ahora, la causa quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios, donde intentarán averiguar cómo fue la cadena de comercialización, ya que su venta está permitida solamente a empresas habilitadas para eventos públicos. Aunque no trascendió el nombre, pudieron corroborar que su fabricación estuvo en manos de una compañía de Santa Fe autorizada en esta área.