La fuerte denuncia de la hija mayor de Lucía Sosa en plena investigación por la muerte de la nena en Villa Gesell
Un testimonio clave emerge en medio de la conmoción por la tragedia.


Los profesionales del Hospital Municipal de Villa Gesell declararon ante el fiscal Juan Pablo Calderón y reconstruyeron los desesperados intentos por salvar la vida de Isabella, la niña que falleció días atrás. Según relataron, el equipo médico le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante una hora desde su ingreso al centro de salud, aunque no fue posible revertir el cuadro.
Mientras tanto, este viernes también prestó declaración Rocío, la hija mayor de Lucía Sosa, la mujer detenida por la muerte de la menor. La joven, de 19 años, compareció de manera voluntaria ante la Fiscalía de Villa Gesell a las 9 de la mañana.


La hija de Sosa solicitó brindar su testimonio para aportar datos sobre el contexto familiar y antecedentes que, según consideró, podrían ser relevantes para la investigación. La declaración se llevó a cabo ante el fiscal Juan Pablo Calderón.
En esta instancia judicial, Rocío cuenta con el asesoramiento de la abogada Erika Suárez, quien además representa a Lucas, hermano de la joven, en el marco de la causa.
De acuerdo con la letrada, uno de los puntos centrales de la declaración de Rocío fue una denuncia por abuso contra Héctor Picard. Según expuso, el hecho habría ocurrido cuando tenía entre 6 y 7 años, durante uno de los intentos de revinculación familiar.
La fiscalía ahora deberá evaluar esa información en el marco del expediente que busca esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Isabella.
En paralelo, el fiscal Calderón recibió el testimonio de un médico y dos enfermeras que asistieron a la niña en el Hospital Municipal de Villa Gesell. Los profesionales describieron cómo fue el ingreso de Isabella, el relato brindado por su madre y las maniobras realizadas para intentar salvarle la vida.
El médico explicó que, según la versión de Lucía Sosa, ella le había dado la mamadera a la niña y luego la dejó acostada. Más tarde, al regresar para verla, aseguró haber advertido que Isabella se estaba ahogando, por lo que decidió trasladarla de urgencia al hospital.

Durante la atención médica, el primer procedimiento consistió en extraer una sustancia presente en el organismo de la menor, que ahora será sometida a peritajes para determinar si efectivamente corresponde a leche.

Posteriormente, el equipo de salud le colocó una sonda nasogástrica y procedió a intubarla. Sin embargo, pese a todos los esfuerzos y a las maniobras de reanimación practicadas durante aproximadamente una hora, no fue posible reanimarla y la niña falleció.