Lo entregó su madre y estuvo cinco años acusado de femicidio: lo absolvieron por falta de pruebas
Iván Agustín Gómez estuvo detenido por el crimen de Lara Belén Figueroa en 2021. Sin embargo, el tribunal decidió liberarlo luego de no poder llegar al grado de certeza exigido para una condena.
Lo absolvieron luego de cinco años.(Gentileza: Web.)
Iván Agustín Gómez, el único acusado del crimen de Lara Belén Figueroa en 2021, recuperó su libertad recientemente luego de que el Tribunal Oral Criminal IV de La Plata lo absolviera por falta de pruebas contundentes.
Aunque fue entregado por su propia madre y durante años fue sospechado en soledad, el hombre quedó exculpado del femicidio de la joven después de que los jueces no pudieran comprobar con exactitud si fue responsable.
Iván Agustín Gómez fue absuelto del femicidio de Lara Belén Figueroa
El 8 de octubre de 2021encontraron el cuerpo de Lara en una casa ubicada en la calle Virgen de Luján al 56. La denuncia la realizó la madre de Gómez, quien se presentó en la comisaría tras ver la escena a través de una ventana.
El hombre, que fue capturado por el Grupo Táctico Operacional, quedó como principal sospechoso y fue acusado por homicidio agravado por violencia de género luego de que la jueza Carolina Crispiani verifique durante el juicio los distintos indicios que lo vinculaban con el crimen, como conductas que tuvo antes y después del hallazgo de la joven o la relación que tenía con la víctima y la vivienda.
Sin embargo, la Justicia no pudo evidenciar científicamente que exista una conexión directa con Gómez, por lo que nació la duda de si fue responsable del femicidio.
A pesar de las pruebas, nunca pudieron conectar directamente a Gómez con el crimen de Lara Figueroa
Si bien el tribunal confirmó que la joven fue víctima de un femicidio producto de un shock hipovolémico y un síndrome asfíctico derivado de cortes con armas blancas en el cuello y la zona de los vasos sanguíneos, los estudios de ADN que realizaron sobre las muestras de la chica no arrojaron material genético masculino apto para ser cotejado.
En el mismo sentido, Gómez presentó documentación que lo ubicó trabajando en Terralagos, en Canning, en el momento en que habría ocurrido el crimen. Por este motivo, la decisión de culparlo generó una incertidumbre entre la mayoría de los jueces, algo fundamental en el principio penal, ya que las pruebas siempre tienen que superar el estado de duda razonable.
Aunque para la jueza Crispiani fueron suficientes los indicios reunidos durante la investigación, Agustín Amatriain y Ernesto Domenech sostuvieron que la ausencia de determinadas pericias científicas y las omisiones durante el caso impedían llegar al grado de certeza exigido para una condena.
Con la votación dividida, Gómez fue absuelto y recuperó la libertad. Paralelamente, el crimen de Lara quedó acreditado, pero sin establecer quién fue la persona que la mató.