Encontraron un enfermero muerto en Palermo: había ampollas de propofol y fentanilo en su departamento
Era oriundo de Entre Ríos y tenía 44 años. Su familia no podía comunicarse con él desde el lunes pasado.


Un enfermero de 44 años fue encontrado muerto este viernes en un departamento del barrio porteño de Palermo. En la vivienda, la Policía halló múltiples medicamentos de uso hospitalario. La noticia se conoció en una semana de fuertes repercusiones en el ámbito médico por la investigación de uso de anestésicos en fiestas privadas. Y con una muerte vinculada al uso de estas sustancias y al robo de farmacos en un hospita privado de la Ciudad de Buenos Aires.
El hallazgo ocurrió el viernes a la tarde, cuando la Policía de la Ciudad recibió un llamado al 911 que alertaba sobre un hombre que no respondía a los mensajes ni a los llamados de su familia desde hacía varios días. Según informaron fuentes policiales a Infobae, el operativo se realizó cerca de las 16 en un edificio ubicado en Fray Justo Santa María de Oro al 2400.

🚨 PROPOFOL FEST: INVESTIGAN UNA SEGUNDA MUERTE EN PALERMO
— Vía Szeta (@mauroszeta) April 3, 2026
- El hombre que fue hallado muerto en su departamento de la calle Oro al 2400 era de Gualeguaychú.
- Hallaron una jeringa y ampollas de propofol y fentanilo.
- Noticia en desarrollo... pic.twitter.com/6BfzYtCV8u
La hermana del enfermero, oriundo de Entre Ríos, y que vive en que vive en Gualeguaychú, llegó al lugar después de varios días sin noticias de él. La mujer había intentado comunicarse desde el lunes pasado sin éxito. En el departamento también se presentó la locataria, quien entregó una copia de la llave para poder ingresar.

Al abrir la puerta, los efectivos policiales encontraron al hombre sentado en una silla del comedor, sin signos vitales. En el interior del domicilio había varias drogas hospitalarias, más de 50 ampollas, jeringas, guantes de látex y tres teléfonos celulares.
Entre las drogas encontradas en la cocina del departamento del enfermero, había ampollas de propofol, lidocaína, difenhidramina, dipirona, hioscina, fentanilo, diclofenac, clonazepam, midazolam, dexametasona, adrenalina, haloperidol, metoclopramida, diazepam, ketorolac, cloruro de potasio, ceftriaxona, penicilina y succinilcolina, entre otras.

Los farmacos quedaron bajo resguardo para ser analizados en la causa, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, a cargo de fiscal Carlos Alberto Vasser. Los familiares reconocieron al fallecido y la Policía investiga si el enfermero se encontraba solo en el momento de su muerte.
El otro hecho que sacudió al ámbito médico durante la semana tuvo su origen el 20 de febrero, cuando fue hallado sin vida el médico anestesista Alejandro Zalazar, también en un departamento de Palermo. La autopsia determinó que la causa del fallecimiento fue una congestión, edema pulmonar y meningoencefálico provocados por el consumo de propofol y fentanilo.
A partir de ese caso, el Hospital Italiano denunció el faltante de medicamentos y se abrió una investigación interna. Seis días después de la muerte de Zalazar, la institución realizó una denuncia formal ante la Justicia. La causa sigue bajo la figura de averiguación de muerte dudosa.

Las autoridades buscan establecer si el fallecimiento del médico está relacionado con fiestas privadas en las que se consumían drogas de uso hospitalario o con la presunta comercialización de “viajes controlados” bajo supervisión de un profesional. El Hospital Italiano apartó de sus cargos a los médicos implicados y reforzó los controles internos sobre la administración de medicamentos.