El dramático accidente en una guardería que terminó con la muerte de un nene de un año
Un hecho que sacudió a todos y dejó al descubierto posibles fallas en el cuidado de los niños.


Un nene de un año murió luego de sufrir un trágico accidente dentro de una guardería, donde su cabeza quedó atrapada detrás de un espejo mientras se desarrollaba un festejo de cumpleaños. El dramático episodio ocurrió en Brasil y la Justicia ya investiga si hubo negligencia por parte del personal del establecimiento.


La muerte del pequeño generó una profunda conmoción en la ciudad de São Paulo. Los investigadores buscan determinar si el menor estaba correctamente supervisado al momento del hecho y analizan posibles responsabilidades de los trabajadores de la institución.
El episodio ocurrió el miércoles pasado en la guardería Luz do Brás, ubicada en el barrio de Brás. Según surge de la investigación, el niño se encontraba en una sala de juegos junto a otros menores cuando quedó atrapado en una estructura metálica colocada delante de un espejo.
Las cámaras de seguridad registraron toda la secuencia y las grabaciones fueron incorporadas al expediente judicial. De acuerdo con la Policía Civil, los empleados lograron liberar al pequeño y luego salieron del establecimiento con él en brazos para pedir ayuda.
Alrededor de las 9.20 de la mañana, trabajadores de la guardería solicitaron asistencia a efectivos de la Policía Militar que patrullaban la zona. Minutos después, el niño fue trasladado de urgencia a un centro de salud del barrio de Mooca, donde los médicos confirmaron su fallecimiento.
Ibrahima Dieng relató que había dejado a su hijo en la guardería cerca de las 7.30 y que apenas una hora y media más tarde recibió una llamada para informarle que el pequeño había sufrido un accidente.
“Fui a la guardería y pregunté dónde estaba mi hijo. Me pidieron que esperara y después me dijeron que había muerto. Es desgarrador”, expresó, desconsolado.

La causa fue caratulada como presunto homicidio culposo y, por el momento, involucra a cinco integrantes de la institución, entre ellos directivos, coordinadores y docentes.

Mientras avanza la investigación, el abogado de la familia sostuvo que las imágenes analizadas hasta el momento respaldan la hipótesis de que el menor no estaba siendo vigilado de manera adecuada. Además, cuestionó la forma en que actuó el personal de la guardería tras producirse el accidente.