"Me arruinaste la vida": el crudo testimonio de la expareja de un jugador de Riestra, al que denunció
La mujer se presentó en la fiscalía por violencia de género. Aseguró haber sido víctima de agresiones físicas y psicológicas.


El futbolista de Deportivo Riestra, Facundo Miño (25 años), fue denunciado en las últimas horas por violencia de género contra su expareja, R.A. La mujer se presentó ante la Fiscalía, donde aseguró haber sido víctima de agresiones físicas, verbales y psicológicas por parte del jugador. También afirmó que ejerció violencia contra su perra y dijo haber registrado uno de esos hechos con una grabación realizada de manera oculta, que incorporó como prueba en la causa.

A través de un posteo en sus redes sociales, la joven además mostró una serie de conversaciones de WhatsApp que, según sostuvo, mantuvo con el jugador que se desmpeña como defensor en Riestra. “No me lo voy a perdonar jamás en la vida. (...) Te juro que no estás bien. Te transformaste en lo peor. No me merezco una persona así en mi vida y mi hija menos", sostuvo R.A.

"Soy la persona en la que más te cagaste, a la que peor trataste. Estoy cansada. Me arruinaste la vida”, afirma la mujer en uno de los mensajes que habría enviado a Miño. Y a él se le atribuyen respuesta como “no te agarré con intención de lastimarte, sino de que me mires. Perdón, no fue con esa intención, mujer. Jamás te pegaría. Ya te dije que no lo hago más. La próxima me voy, pero deja de taladrar la cabeza. Te pedí disculpas. Listo. Ahí está”.


En los últimos días, R.A., expareja del futbolista de Deportivo Riestra Facundo Miño, decidió hacer pública la situación de violencia que habría atravesado durante su relación. En redes sociales detalló cómo la protección de su hija fue el motor que la impulsó a hablar. Afirmó que las situaciones de maltrato comenzaron cuando estaba embarazada y se repitieron en el tiempo.

Según su testimonio, después de cada episodio de violencia llegaban los pedidos de perdón y las promesas de cambio a través de mensajes de WhatsApp. Sin embargo, el patrón nunca se modificó. “Creí que con el nacimiento de nuestra hija las cosas cambiarían. Lamentablemente no fue así. Todo siguió igual o incluso peor”, escribió.
Y lamentó la presión social y familiar que sintió para sostener la relación, y cómo el miedo y la necesidad de resguardar a su hija la llevaron a callar durante meses. “Terminé siendo la ‘loca’ y la ‘mala madre’ por denunciar y por decidir protegerla”. La denunciante también mostró conversaciones con la madre del jugador y mensajes amenazantes que le llegaron a sus familiares luego de tomar la decisión de separarse del futbolista.