Opinión: el mensaje que nos dejan los resultados electorales de las grandes potencias

Opinión: el mensaje que nos dejan los resultados electorales de las grandes potencias
Andrea Noguera. Politóloga desde hace más de 25 años. (web)
08 de noviembre de 2026, 12:52

Mi nombre es Andrea Noguera (*). Soy Politóloga desde hace más de 25 años. He participado antes desde otros lugares; ahora lo haré desde el análisis y la comunicación de temas políticos.

La intención será abordar la complejidad del escenario actual desde el afuera (lugar donde estoy hace un tiempo) reconociendo que la objetividad no existe y asumiendo que mi mirada, estará impregnada por mi construcción histórica personal.

El objetivo entonces será desmenuzar temas que vayan surgiendo en el devenir de hechos políticos actuales, tanto a nivel de lo macro como en lo micro, hilvanando o contextualizando lo que nos trasciende . En la actualidad están sucediendo hechos muy interesantes para analizar, que van desde la reconfiguración de un nuevo orden mundial hasta la cuarta revolución industrial que estamos atravesando.

Por tanto, a quienes les atraiga la propuesta, por aquí me encontrarán.

Yendo entonces a lo nuestro o al tema que hoy les traigo, hoy trataremos de profundizar sobre las implicancias de los resultados electorales , en el sentido profundo, analizar , cuales son las consecuencias de los recientes resultados electorales en las potencias del mundo occidental.

El primero y más claro es que tienen un impacto global que aún no estamos dimensionando, dado que desde la derrota aplastante que ha sufrido el gobierno de Trump ha cambiado la matriz del poder político mundial. La política internacional se está reconfigurando en relación a las consecuencias de este resultado, (temas varios ; aliados, mercados, petróleo).

Andrea Noguera. Politóloga desde hace más de 25 años.
Andrea Noguera. Politóloga desde hace más de 25 años. (web)

No importa dónde tengamos residencia, los resultados electorales de EEUU y de Brasil, hacen recalcular las próximas campaña electorales. Estos últimos demostraron que las mayorías electorales se han manifestado en las urnas en defensa de la democracia y en contra del proyecto del “trans humanista” de las elites tecnocráticas.

Ganó el voto en favor de la humanidad, sensible frente a la desigualdad en la economia real y no de los mercados

El voto reflejó la opinión de que no todo vale en nombre de la macroeconomía y de los equilibrios fiscales, si la mayoría de los ciudadanos está insatisfecha. Se evidenció un voto castigo a distintos “tipos de crueldades”.

Quedó demostrado también que ganó quien logro canalizar el descontento material, desde lo emocional y valores humanos, cómo la dignidad.

Si analizamos especialmente los recientes comicios en Estados Unidos, podemos inferir que los votantes valoran principalmente a aquellos candidatos que lograron conectar con el electorado desde una historia individual con fuertes marcas personales, más allá del peso de los aparatos partidarios.

Quedó demostrado que el poder económico, por sí mismo, no alcanza para ganar las elecciones. Así se explican los hitos históricos de esta elección como el triunfo de la demócrata latina Gina Hinojosa en la gobernación de Texas, o la llegada al Congreso de figuras con un fuerte anclaje social y humanitario como el médico musulmán Abdul El-Sayed en Michigan o el cirujano Hazem Hamawy en Nueva Jersey, quienes conectaron con sus electores a través de plataformas como TikTok, considerando problemáticas locales y temas reivindicativos desde el plano emocional.

Así como tambien es el costo de vida, el valor del combustible o la discriminación por cuestiones étnicas.

Se puede observar también que se ha valorado cuestiones vinculadas a sus derechos primordiales, muy contrapuestos a las propuestas de gobierno que ofrecen los candidatos liberales, defensores de la libertad de los mercados como principio rector, tanto en Estados Unidos como en Brasil, (dónde Lula fue el único oficialismo que ha logrado reelegir) y resuena en las protestas callejeras de Alemania, Italia (dónde los jovenes reclaman por la educación) o la Francia de Emmanuel Macron.

Al mismo tiempo que transcurre esta “cuarta revolución” que nos exige nuevos límites y regulaciones para la IA como ahora se plantea en la Unión Europea o el propio Lula en Brasil, nos vemos obligados a gestionar una transición colectiva a escala mundial para adaptarnos al mundo actual.

La novedad es que cuando parecía que los bots y la inteligencia artificial estaban ganando, el mundo dió un giro hacia el lado de la humanidad y la empatía. Al tiempo que las minorías multimillonarias, los Elon Musk de la vida, los Jeff Bezos o los magnates de Silicon Valley que esteban organizando sus misiones tripuladas a la Luna o al planeta Marte,( y se reparten los recursos naturales del planeta ) aún están en silencio luego del resultado electoral que sacudió al gobierno de Trump.

Queda claro que ya no importan los millones que se inviertan en una campaña, si los candidatos no logran conmover ni conectar desde la sensibilidad y la revalorización de lo humano. En las derrotas de Bolsonaro y Trump hay causas comunes que trascienden los motivos meramente económicos y obligan a repensar los ejes políticos de las democracias occidentales. La economía y los mercados también se están manifestando. Habrá que observar a posteriori las consecuencias para los socios económicos de los ganadores y perdedores.

Lo religioso, otro factor considerable, en los resultados, en lo relacionados al compromiso con la paz o con las distintas manifestaciones de xenofobia, como las tensiones que se han vivido en EE. UU. Por estos días, tras la visita del Papa León XIV acá en Argentina habrá que analizar nuevamente la influencia de la Iglesia en nuestro país, donde el efecto real no debería medirse únicamente en las dos semanas posteriores a su arribo.

Otro de los puntos, tiene que ver con la participación de los jóvenes, manifestando su insatisfacción con respecto de sus expectativas incumplidas, este segmento etario novedosamente se ha vuelto a involucrar y demandar respuestas en materias sociosanitarias, educativas y de desigualdades. Su proclama excede las variables económicas e incluye los altos niveles de frustración de esta franja etaria. También quedó demostrado el papel importante que tuvo la valoración de la autonomías regionales y la soberanía de las decisiones.

Por otro lado, si vinculamos estos recientes resultados con el momento que estamos atravesando en términos del comienzo de una nueva campaña electoral en Argentina, y si observamos que en varias provincias, la carrera hacia el poder ya comenzó, donde podemos ver que los pre-candidatos han arrancado a fondo (sin saber aún si se avanzará en la eliminación de las internas abiertas) nos queda la duda de que si habrán tomado nota del supra mensaje post electoral de EE. UU. y Brasil o si tendrán propuestas diferenciales para ofrecer en este contexto.

Las campañas digitales hace tiempo son importantes, y lo son mucho mas desde la remontada de Lula.

Si las reglas en la comunicación política, hace tiempo vienen cambiando, la forma de hacer campañas electorales también debería poder hacerlo, sin embargo ,observamos en los recortes políticos de estos días, el mismo estilo, mismos discursos, mismas fotos y hasta las mismas personas.

La comunicación empática, la cercanía real y la prioridad de los problemas cotidianos han marcado la diferencia en las elecciones analizadas. Los próximos candidatos deberían protagonizar campañas diferentes al viejo estilo proselitista argentino. Deberían transpolar la campaña del país vecino. Dándole tanta importancia a la campaña digital como a la territorial. Traspasando la frialdad de las pantallas.

Máxime teniendo en cuenta el escenario en Argentina, en el que los partidos y las estructuras tradicionales han perdido relevancia. Se debería cambiar el libreto, algo que por ahora no se está observando

La crisis del sistema de partidos, hoy más evidente, demuestra también la crisis de representación política que existe en ambos lados de la grieta, (que resolviendo o no, sus propias internas), tendrán que analizar quién podrá sortear mejor la carrera de obstáculos actuales con nuevas reglas de comunicación política.

La campaña tradicional ya no tiene peso, lo de que “ de que lo viejo funciona” no corre para la política actual argentina. Y cuando el desafío es lograr la emocionalidad y convocar desde lugares más humanos, queda saber cuántos lograrán conectar con los problemas reales de los ciudadanos .

El tablero se ha movido y se abren nuevas posibilidades de juego. Habrá que observar los próximos meses para ver quien logra destrabar la apatía política reinante.

(*) Andrea Noguera. Lic. en Ciencia Política (UBA). Prof. En Docencia superior (UTN). Columnista Política Via Paraná


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