Tres estudiantes recibieron la máxima sanción en una escuela de gestión privada de Paraná y tomó intervención el CGE
La medida fue adoptada por la institución educativa luego de considerar como “muy grave” un episodio protagonizado por alumnos del nivel secundario. El Consejo General de Educación intervino a través de la Dirección de Educación de Gestión Privada. Algunas familias solicitaron que la decisión sea revisada.

Una situación ocurrida en la Escuela del Club Atlético Estudiantes (CAE) de Paraná generó repercusión dentro de su comunidad educativa luego de que tres estudiantes del nivel secundario recibieran la máxima sanción contemplada por la institución.
La decisión fue tomada luego de un episodio que, de acuerdo con la escala establecida en el código de convivencia escolar, fue considerado una falta “muy grave”.
La medida se habría formalizado el 16 de septiembre y determinó que los tres adolescentes no continuaran cursando en el establecimiento.
La situación motivó además la intervención del Consejo General de Educación (CGE) de Entre Ríos, a través de la Dirección de Educación de Gestión Privada.
Qué ocurrió
Según la información publicada por distintos medios de Paraná, el caso estaría relacionado con un episodio de hostigamiento hacia otro estudiante.
Parte de lo sucedido habría quedado registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento, material que habría permitido identificar a los alumnos involucrados y reconstruir el episodio.
A partir de allí, las autoridades educativas analizaron lo ocurrido en el marco de las normas internas de convivencia y resolvieron aplicar la sanción de máxima gravedad.
Debido a que todos los involucrados son menores de edad, se preservan sus identidades y cualquier dato que pueda permitir su identificación.
La intervención del Consejo General de Educación
El caso llegó al Consejo General de Educación, que intervino a través de la Dirección de Educación de Gestión Privada.
Uno de los puntos centrales de la actuación del organismo provincial es garantizar la continuidad de las trayectorias escolares de los adolescentes.
Según la información conocida, desde el CGE se realizaron gestiones ante la institución educativa en relación con la decisión adoptada y se analizaron alternativas para que los alumnos pudieran continuar con su escolaridad.
La situación adquiere además una particular complejidad por producirse durante el tramo final del ciclo lectivo.
Algunas familias cuestionaron la decisión
La sanción no habría sido recibida de la misma manera por todas las familias involucradas.
Según publicó Entre Ríos Ahora, algunos padres realizaron presentaciones buscando que la decisión fuera revisada, mientras que otras familias avanzaron en la búsqueda de nuevos establecimientos para garantizar la continuidad educativa de sus hijos.
El medio señala además que, aun en los casos en los que se consiguió una reubicación, persistieron cuestionamientos hacia la decisión adoptada por la institución.
Una sanción excepcional
El episodio vuelve a poner en discusión una cuestión particularmente sensible dentro del sistema educativo: cómo actuar frente a hechos graves de convivencia escolar cuando los protagonistas son menores de edad.
Las instituciones cuentan con acuerdos y códigos de convivencia que establecen diferentes niveles de faltas y medidas disciplinarias. Al mismo tiempo, cualquier decisión debe contemplar el derecho de los estudiantes a continuar su trayectoria educativa.
En este caso, la Escuela del CAE entendió que la gravedad de lo ocurrido justificaba aplicar la máxima medida contemplada dentro de su régimen institucional.
La intervención del CGE, en tanto, se concentró en el seguimiento de la situación desde el ámbito de la educación privada y en la continuidad escolar de los adolescentes involucrados.
Un caso que generó repercusión en la comunidad educativa
La situación trascendió el ámbito interno de la escuela y generó repercusión entre las familias de la comunidad educativa.