Arena Sport Paraná: de un antiguo depósito a un moderno complejo deportivo con tecnología de última generación
El arquitecto Alejandro Bellummia, responsable del proyecto, explicó los desafíos estructurales que implicó transformar un depósito de bebidas en un polideportivo de 1.350 metros cuadrados. El emprendimiento privado contempla canchas de básquet, futsal y vóley, además de nuevas instalaciones para pádel, fútbol 5 y un espacio gastronómico.

La ciudad de Paraná suma una nueva propuesta de infraestructura deportiva con el desarrollo de Arena Sport Paraná, un emprendimiento privado que busca ofrecer instalaciones modernas para la práctica de diferentes disciplinas. Lo que anteriormente funcionaba como depósito de una distribuidora de bebidas comenzó a transformarse en un complejo deportivo, a partir de una importante intervención arquitectónica y estructural.
En diálogo con Vía Paraná, el arquitecto Alejandro Bellummia, responsable del proyecto, brindó detalles sobre la obra, los desafíos técnicos que debieron resolver y las futuras etapas de ampliación.

El desafío de transformar un depósito en un gimnasio
Uno de los aspectos más importantes del proyecto fue adaptar una estructura existente, originalmente diseñada para almacenamiento, a las exigencias de un espacio destinado a la práctica deportiva.
Bellummia explicó que la principal dificultad estaba relacionada con la altura del edificio y la presencia de tensores estructurales que atravesaban el espacio donde debían instalarse las canchas.
"La altura era un condicionante", señaló el arquitecto, quien explicó que los tensores existentes se encontraban a 5,70 metros del suelo, lo que impedía desarrollar normalmente algunas de las actividades previstas.

Para solucionar el inconveniente fue necesario realizar una intervención estructural de considerable magnitud.
La obra incluyó la construcción de grandes contrafuertes sobre ambos laterales del edificio, visibles desde calle Almafuerte. Estas estructuras permiten absorber los esfuerzos que anteriormente soportaban los tensores originales.

Gracias a esta intervención, la altura libre se incrementó hasta alcanzar los 8,40 metros en el punto máximo de la cubierta parabólica y los 6,40 metros en sus sectores más bajos.
"Es una adaptación de un depósito que transformamos en gimnasio", resumió Bellummia al describir el trabajo realizado.
Un polideportivo de 1.350 metros cuadrados
El gimnasio principal tiene 30 metros de ancho por 45 metros de largo, alcanzando una superficie cubierta de 1.350 metros cuadrados.

El espacio fue concebido para albergar distintas disciplinas deportivas, entre ellas básquet, futsal y vóley, con la posibilidad de utilizar canchas transversales según las necesidades de cada actividad.
El proyecto también incorpora tribunas, bancos de suplentes y equipamiento deportivo diseñado para facilitar el desarrollo de entrenamientos, competencias y encuentros deportivos.
Uno de los aspectos destacados por Bellummia es la incorporación de sistemas tecnológicos que permiten adaptar las instalaciones a los diferentes usos del gimnasio.
Iluminación inteligente, aislamiento y equipamiento moderno
El polideportivo cuenta con un sistema de iluminación LED central para la cancha principal y luminarias laterales que permiten iluminar los espacios transversales.
Según explicó el arquitecto, las instalaciones incluyen luces especiales controladas mediante software, capaces de generar diferentes efectos lumínicos.
Otro de los puntos centrales del proyecto fue el acondicionamiento térmico y acústico.
Para ello se aplicaron aproximadamente 2.500 metros cuadrados de espuma de poliuretano sobre la cubierta y las paredes, con el objetivo de mejorar el aislamiento del edificio.
En los cerramientos interiores también se utilizaron placas de construcción en seco de alta resistencia al impacto, preparadas para soportar los golpes propios de la actividad deportiva.
La obra incorporó, además, aberturas especialmente diseñadas para aprovechar la iluminación natural. Mediante un sistema de ensanchamiento hacia el interior, estas aberturas generan un efecto de linterna que favorece el ingreso de luz a los espacios.
Tableros inalámbricos y equipamiento de última generación
Entre las innovaciones tecnológicas incorporadas se destacan los tableros electrónicos de marcación, que funcionan mediante un sistema completamente inalámbrico.
Esto permite controlar los indicadores desde la mesa de operaciones sin necesidad de instalar cableado de conexión entre los comandos y los tableros.
Las estructuras de básquet ubicadas en las canchas transversales también fueron diseñadas para elevarse y rebatirse, facilitando la reorganización del espacio y el desplazamiento de las tribunas.
A esto se suman bancos de suplentes especialmente seleccionados por sus características de comodidad y diseño.
Bellummia explicó que, para definir el equipamiento, se evaluaron modelos utilizados en estadios de fútbol profesional argentino, entre ellos los de Boca Juniors y Platense.
Finalmente se optó por un diseño más amplio, acolchado y envolvente, pensado para brindar mayor comodidad a los deportistas.
Nuevas canchas de pádel y un buffet para 120 personas
El proyecto de Arena Sport Paraná no se limita al gimnasio principal.
Bellummia confirmó que ya se trabaja en una segunda etapa que contempla tres canchas de pádel cubiertas, con las correspondientes intervenciones de cerramiento y adaptación de las estructuras.
En paralelo, se desarrolla un sector gastronómico con capacidad para aproximadamente 120 personas, que contará con cocina industrial, instalaciones sanitarias y espacios de servicio.
El complejo también incorpora grupos sanitarios y sectores para cambiarse, diseñados para permitir su utilización simultánea por distintos equipos.
De acuerdo con el arquitecto, los vestuarios principales están previstos en una etapa posterior, sobre el sector oeste del predio.
El proyecto contempla cuatro canchas de fútbol 5
Dentro de la planificación futura también aparece la posibilidad de aprovechar un playón disponible para desarrollar cuatro canchas de fútbol 5, lo que permitiría ampliar considerablemente la oferta deportiva.
De concretarse estas etapas, Arena Sport Paraná integraría en un mismo predio diferentes disciplinas y servicios complementarios.
La propuesta apunta a combinar infraestructura, tecnología y espacios de encuentro, tanto para deportistas como para quienes acompañan las actividades.
Una inversión privada que amplía la infraestructura deportiva de Paraná
Durante la entrevista, Bellummia también reflexionó sobre las dificultades que atraviesan los clubes para concretar nuevas obras de infraestructura.
Desde su experiencia vinculada al Club Olimpia, reconoció que llevar adelante proyectos de estas características representa un desafío importante para las instituciones deportivas.
En ese contexto, Arena Sport Paraná surge como una iniciativa privada que busca ampliar las alternativas para la práctica deportiva en la capital entrerriana.
La recuperación de una estructura que originalmente tenía otra finalidad y su reconversión en un espacio polideportivo constituyen uno de los aspectos más interesantes del emprendimiento.
Con un gimnasio de 1.350 metros cuadrados, tecnología aplicada al deporte y nuevas instalaciones en desarrollo, Arena Sport Paraná avanza como una nueva propuesta para la actividad deportiva y recreativa de la ciudad.