El municipio de Oberá profundizó las medidas preventivas ante la consolidación del fenómeno El Niño, que podría generar lluvias por encima de los valores normales en los próximos meses. Entre las acciones previstas se encuentran un relevamiento de alrededor de 100 familias que viven en zonas inundables, la conformación de un comité de emergencia y la continuidad de obras destinadas a mejorar el escurrimiento del agua.
Las medidas fueron presentadas por el intendente Pablo Hassan durante la conferencia "El impacto del fenómeno de El Niño en la Región de las Misiones", donde especialistas y autoridades analizaron los posibles efectos del evento climático en la provincia y la región.
El jefe comunal explicó que la información técnica aportada durante el encuentro permitirá fortalecer la planificación local y anticipar intervenciones para reducir el impacto de eventuales precipitaciones intensas.
Obras para reducir el riesgo de anegamientos
Hassan señaló que la configuración urbana de Oberá y la presencia de las cuencas de los arroyos Mbotaby, Tuichá y Lata convierten a la ciudad en un punto especialmente sensible frente a lluvias abundantes, debido a la impermeabilización del suelo en algunos sectores.
En ese contexto, el municipio ejecutó trabajos de saneamiento de cauces, canalizaciones, entubamientos y construcción de cámaras para optimizar el drenaje pluvial. Según indicó, estas obras permitieron mejorar el comportamiento del sistema durante las últimas lluvias, aunque advirtió que el monitoreo continuará ante la posibilidad de un escenario climático más severo.
Relevamiento de familias y comité de emergencia
Como parte del plan de contingencia, la comuna conformó un comité de emergencia integrado por Bomberos Voluntarios, Bomberos de la Policía, la Unidad Regional II, Gendarmería Nacional, la Segunda Zona de Salud, el Hospital SAMIC de Oberá y distintas áreas municipales.
Además, en las próximas semanas comenzará un relevamiento casa por casa en los barrios con riesgo de inundación. El operativo permitirá identificar las condiciones de cada vivienda, planificar la asistencia y evaluar posibles relocalizaciones en los casos que presenten mayor vulnerabilidad.
De acuerdo con las estimaciones del municipio, unas 100 familias residen en sectores expuestos a anegamientos.
También reforzarán los caminos rurales
El plan preventivo incluye, además, el mantenimiento de los caminos rurales para garantizar la circulación durante los meses de mayores lluvias y asegurar el traslado de la producción agropecuaria.
Desde el municipio indicaron que los trabajos priorizarán los corredores utilizados por los productores yerbateros durante la cosecha y por los secaderos, con el objetivo de minimizar el impacto de las precipitaciones sobre la actividad económica de la zona.