Autoridades de El Soberbio y representantes de la represa brasileña Foz de Chapecó mantuvieron una reunión para conocer el protocolo de operación de la central y avanzar en medidas preventivas frente a un eventual aumento del caudal del río Uruguay.
El encuentro permitió avanzar en uno de los principales pedidos planteados por Misiones desde mayo: que la regulación de los volúmenes de agua liberados hacia el río Uruguay se realice de manera gradual, siempre que las condiciones de la cuenca lo permitan.
Foz de Chapecó es una represa de hilo de agua, por lo que no cuenta con capacidad de almacenamiento. Esto significa que el caudal que ingresa debe continuar su curso. Sin embargo, la central dispone de mecanismos que permiten regular el volumen de agua liberado.
El esquema acordado contempla incrementos progresivos de entre 1.000 y 1.500 metros cúbicos por segundo por hora, con el objetivo de evitar aumentos bruscos del caudal y reducir el impacto aguas abajo.
La operación depende del sistema eléctrico brasileño
Durante la reunión también se explicó que Foz de Chapecó no decide de manera autónoma cuándo y cuánto volumen de agua liberar. La operación forma parte de un sistema integrado de represas coordinado por el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) de Brasil.
El organismo define los volúmenes de las distintas centrales en función de las precipitaciones, los pronósticos meteorológicos y los niveles de los ríos en diferentes sectores de la cuenca.
Por este motivo, las descargas pueden estar condicionadas por el comportamiento climático y las condiciones hidrológicas registradas tanto aguas arriba como en otros puntos del sistema.
Advierten por una posible crecida superior a la de 2014
La preocupación de las autoridades está vinculada con las proyecciones meteorológicas para los próximos meses, que anticipan precipitaciones superiores a los valores habituales debido al fenómeno de El Niño.
En ese contexto, se manejan estimaciones que contemplan que Foz de Chapecó podría llegar a superar los 30.000 m³ de agua vertida hacia el río Uruguay, un escenario que podría generar una crecida superior a la registrada en 2014.
Durante aquella inundación, aproximadamente el 30% del casco urbano de El Soberbio resultó afectado, por lo que las autoridades locales buscan anticiparse a un eventual escenario similar.
De todos modos, las proyecciones todavía dependen de la evolución de las condiciones meteorológicas e hidrológicas. Desde el municipio remarcaron la importancia de mantener el monitoreo y adoptar medidas preventivas antes de que una eventual crecida genere consecuencias.
Habrá avisos previos ante cambios en las descargas
Otro de los puntos acordados durante el encuentro fue reforzar la comunicación entre Foz de Chapecó y las autoridades de El Soberbio.
Ante cualquier operación que implique un aumento significativo del volumen liberado, la represa comunicará previamente la maniobra a los organismos locales. Esto permitirá preparar con anticipación los recursos y activar las medidas necesarias ante un eventual incremento del caudal aguas abajo.
El mecanismo de comunicación busca mejorar la capacidad de respuesta de las autoridades misioneras y reducir los riesgos para las poblaciones ubicadas en las zonas ribereñas.
Qué ocurre con los Saltos del Moconá
Durante la reunión también se analizó el acuerdo existente entre Misiones y Foz de Chapecó para preservar la visibilidad de los Saltos del Moconá.
Ese mecanismo contempla la regulación del caudal durante períodos de sequía y bajos niveles del río. Sin embargo, ante una creciente, la situación es diferente debido a que la represa debe liberar el agua que recibe.
Por el momento, Misiones y Brasil mantienen el monitoreo conjunto de las condiciones meteorológicas y del comportamiento del río Uruguay, mientras avanzan con medidas preventivas ante la posibilidad de una crecida durante los próximos meses.