Iota se degradó este miércoles a tormenta tropical después de azotar con fuertes lluvias y vientos a Nicaragua, donde hubo al menos seis muertos y miles de personas quedaron incomunicadas, sin agua ni luz, mientras continúa su avance por una Centroamérica devastada desde hace dos semanas por el ciclón Eta.
Actualmente, ‘Iota’ se ubica en territorio hondureño, a unos 55 kilómetros de Tegucigalpa, según el Centro Humboldt, con vientos sostenidos de 80 kilómetros por hora y se desplaza a una velocidad de 19 kilómetros por hora, según la agencia DPA.
La tormenta tropical recorre la ruta preestablecida y avanza hacia El Salvador y Guatemala, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos.
#UltimoMinuto Se desborda el río de Murra, departamento de Nueva Segovia. #AsiComoSuena pic.twitter.com/TtKnx3rlhz
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Tras tocar tierra el lunes en Nicaragua como huracán categoría 5 (la máxima en la escala Saffir-Simpson), ahora “Iota se degradó a tormenta tropical, con vientos máximos sostenidos de 105 km/h”, en el norte de Nicaragua, informó el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) citado por la agencia de noticias AFP.
El paso de Iota deja hasta ahora ocho muertos, seis en Nicaragua, entre ellos dos niños que fallecieron al intentar cruzar un río en el sureste del país, según informó la vicepresidenta Rosario Murillo.

El gobierno nicaragüense informó que son 63.000 los evacuados por la acción de Iota distribuidos en más de 500 albergues y refugios, detalló DPA.
“Las consecuencia son desastrosas, catastróficas en términos materiales, en infraestructura”, dijo Murillo, quien adelantó que tres importantes puentes del Caribe norte quedaron destruidos.
“El huracán salió de nuestro territorio, pero el riesgo de derrumbes y deslaves se ha incrementado”, advirtió la vicepresidenta nicaragüense.
El gobierno nicaragüense informó además que 114.200 viviendas en todo el país quedaron sin energía eléctrica y 47.638 sin agua.
Además de los seis muertos en Nicaragua, hubo dos más: el lunes en la isla colombiana de Providencia, y este miércoles, en la comunidad indígena panameña de Ngäbe Buglé.
Más fuerte que Eta, Iota llegó a Nicaragua como huracán con vientos máximos de 260 km/h, según un informe del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC), pero luego comenzó a perder fuerza.
En Bilwi, principal ciudad del Caribe Norte de Nicaragua, hay “caída de árboles, de postes de luz del tendido eléctrico, de techos de casas que salieron por el aire y un hotel que perdió todo el techo”, dijo el director del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González.
Inundaciones repentinas y crecidas de ríos que amenazan la vida de los pobladores se continuarían registrando hasta el jueves en partes de Centroamérica debido a las lluvias provocadas por Iota, advirtió la NHC.
Y en Honduras, Nicaragua y Guatemala esos fenómenos “podrían verse exacerbados por los efectos recientes del huracán Eta”, que tocó tierra el 3 de noviembre también en el Caribe nicaragüense y dejó al menos 200 muertos y 2,5 millones de afectados en Centroamérica.
La alerta se extiende también a El Salvador, donde se esperan tres días de lluvia a partir de este martes y se han habilitado ya unos mil albergues en las zonas de alto riesgo.
Ante la amenaza de la tormenta #Iota, sumada a las otras amenazas que existen en el mundo y en nuestro país; he decidido decretar este día, martes 17 de noviembre, como DÍA NACIONAL DE ORACIÓN. pic.twitter.com/oasV1OWfTW
— 🇸🇻 (@nayibbukele) November 17, 2020
El presidente, Nayib Bukele, ha enfatizado la necesidad de que haya un “despliegue masivo de personal y las evacuaciones preventivas”, según la agencia DPA.
La temporada de huracanes en el Atlántico batió récords. Iota es la decimotercera de las 30 tormentas con nombre registradas este año que alcanza la categoría de huracán, lo que obligó a usar el alfabeto griego.
Con información de Télam.
