"No volvieron y no van a volver", dijo Jesica Gopar, esposa del submarinista mendocino Fernando Santilli, a los medios que se agolparon en la puerta de la Base Naval de Mar del Plata.
La mujer había ido por primera vez a ese lugar a dejar un cartel en apoyo al hombre que es oriundo de Palmira, San Martín.
Esposa de submarinista: ¿Por qué Dios no abrió las aguas para que los encontráramos? Escucha su desgarrador testimonio: https://t.co/OtxAKLDZ0K pic.twitter.com/Tiaue0QER0
— CNN en Español (@CNNEE) November 23, 2017
Los familiares de los submarinistas recibieron con dolor y furia la confirmación de que hubo una explosión el miércoles pasado registrada en la zona donde se reportó por última vez el submarino ARA San Juan.
Pocos minutos antes de la conferencia del capitán Enrique Balbi en la ciudad de Buenos Aires, habían sido informados de la noticia y algunos de ellos se retiraron de la base entre lágrimas e insultos a las autoridades.
"Cuando llegó nos hicieron un gesto con la cabeza, la movieron de un lado a otro, en señal negativa. ¿Qué significa eso? Que están todos muertos. El primer día que decido venir a la base, me entero que me quedé viuda”, añadió Jesica, quien se despidió de su marido en Twitter con un corto mensaje: "Adiós amor".
