Fueron hechos por trabajadores del Astillero Río Santiago.


Trabajadores del Astillero Río Santiago, de la ciudad de Ensenada, elaboraron rosarios con madera empleada en la construcción de la cubierta de la Fragata Libertad, y un ex combatiente de la Guerra de Malvinas, obrero del predio naval, viajó a las islas y los llevó consigo para que tocaran suelo insular argentino.

Se trató de una iniciativa impulsada por la Comisión Homenaje a los Héroes de Malvinas del Astillero Río Santiago, que encomendó la fabricación de los rosarios a los estudiantes de la Escuela Técnica de Astillero Río Santiago (Etars) con el fin que el trabajador Raúl Oroe, ex combatiente de Malvinas, los llevara en su viaje de regreso a las islas, donde visitó los lugares de combate y el Cementerio de Darwin, donde está la tumba de otro trabajador del astillero, caído en la guerra, Néstor Miguel González.

Raúl Corzo, director de la Escuela Técnica, explicó a Telam que “el astillero es muy malvinero, aquí se construyeron el buque para transporte y desembarco de tropa ARA Cabo San Antonio y el destructor Santísima Trinidad, que participaron en Malvinas; y cuatro egresados de esta escuela, con 18 años, fueron movilizados a Malvinas”. Y continuó: “Por eso cuando llevamos la idea a los estudiantes del Etars enseguida se entusiasmaron”.

Walter Carrizo, carpintero del astillero e instructor de la Etars, contó que “en la elaboración de los rosarios se usaron recortes de una madera que se llama Teca de la India y que se usó para construir la cubierta de la Fragata Libertad, una madera que no se pudre”.

Antes de ir a Malvinas los rosarios fueron bendecidos por el padre Carlos Gómez, y por un pastor que trabaja en el astillero”, detalló Carrizo.

Oroe combatió en la Guerra de Malvinas y pudo volver la semana pasada a las islas en un viaje solventado por el municipio de Brandsen, su ciudad de origen.




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