Lucas, un joven con problemas de movilidad, no solo habló de la falta de rampas en la ciudad, si no que también criticó a IOMA.


Se trata de Lucas Melía, un alumno de la facultad de Ingeniería que se traslada en silla de ruedas y que cuando las condiciones climáticas no son favorables, lo piensa dos veces antes de asistir a clase. Esto se debe a que el edificio de 1 y 47 donde cursa la carrera, tiene un acceso “imposible” para las personas con problemas de movilidad.​

Nuria, la tía de Lucas, debido a esta y a otras trabas que el joven debe enfrentar en su vida cotidiana para realizar cualquier actividad, provocó en su familia un reclamo desesperado que se volcó en las redes sociales y escribió: “No es mucho lo que pido, sólo difusión y compartir, para que esto llegue a gente con capacidad de solucionarlo porque lo único que quiere Lu es estudiar”, y el caso se viralizó inmediatamente.

Lucas, estudiante de la carrera de Ingeniería de Materiales, tiene tan solo de 21 años y está cursando cuarto año. Hace cuatro años, a raíz de una enfermedad en la médula espinal, dejó de caminar, por lo que cumplió con todo el trayecto académico que lleva en silla de ruedas.

En su posteo, el joven escribió que “la realidad es que la facultad ha hecho bastante para la accesibilidad en sus edificios, pero todavía falta resolver algunas cosas, como esa entrada donde yo curso, donde creo que ya está planificada una rampa. Pero los obstáculos que me hicieron estallar de bronca son otros, que tienen que ver con cómo cuesta hacer todo, cómo nos ponen más límites. Mis viejos, por ejemplo, hay semanas que tienen que ir al IOMA tres veces para autorizar algo de mi atención porque siempre falta una firma o un papel. Es agotador”.

Buen alumno y deportista, Lucas creó este año en Ingeniería la Comisión de Discapacidad y desde ese lugar busca colaborar en proyectos más inclusivos. “Es que no es un problema sólo de la facultad, porque en todos lados es difícil moverse en silla de ruedas. Es algo totalmente invisibilizado que tiene que cambiar”, añadió el joven.

Lucas Melía (web).

En la ciudad, el mayor estorbo que encuentran las personas con discapacidad, aparece en el transporte público.

Gerardo Burgos, integrante de la asociación Azul, entidad que busca que las personas con diversas discapacidades adquieran el mayor grado de independencia posible y puedan percibirse como incluidas en la comunidad, señalo, “hay muchos déficit en ese sentido, pero la prioridad para transformar es esa, porque mucha gente que no tiene auto, por ejemplo, y vive en las afueras de la Ciudad termina quedándose encerrada en sus casas o dependiendo de que alguien la lleve porque viajar en micro en La Plata si se tienen problemas para desplazarse es imposible”.

Rubén Aprea, coordinador de la Comisión de Movilidad y Accesibilidad del Colegio de Arquitectos Distrito 1 -La Plata-, plantea que el problema no se reduce a la falta de rampas y de semáforos adaptados para las personas ciegas o a las veredas que por su mal estado casi nadie puede transitar, sino que se debe a una deficiencia más profunda: “Lo que falla es la cadena de accesibilidad”, señaló.

Las dificultades diarias que debe padecer Lucas (web).

Esa “cadena de accesibilidad”, es la que le permitiría a todas las personas manejarse de forma autónoma desde que sale de su hogar, asciende y se baja del colectivo, ingresa a los edificios que necesita dirigirse y regresa a su casa, explicó.

Es evidente que hay un Estado ausente que no tiene en cuenta los datos del último censo, por ejemplo, que señala que en el país un 15 por ciento de la población es discapacitada, si se suma a sus acompañantes el índice asciende a un 25 por ciento y si se considera a las personas con discapacidades temporarias el porcentaje es de casi un 40 por ciento”, precisó Aprea.

Por otra parte desde el Municipio, resaltaron que en la actual gestión se construyeron 870 rampas de acceso para que los espacios públicos sean lugares inclusivos y accesibles; y se lanzó la licitación del primer jardín sustentable y accesible de la Región. Aseguran que 30 escuelas “se transformarán en accesibles con el Fondo Educativo” y se firmó un convenio que promueve el fortalecimiento y desarrollo del deporte adaptado en los clubes de la región, entre otras iniciativas.




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