La gobernadora de la provincia de Buenos Aires se refirió al consenso de diez puntos que el gobierno envió a un sector de la población. 


María Eugenia Vidal, gobernadora de la provincia de Buenos Aires, dijo este lunes que el kirchnerismo también debe ser convocado al acuerdo en diez puntos básicos que envió el presidente Mauricio Macri a un sector de la oposición, pero que es “difícil” porque no comparten los mismos valores. Además, la Gobernadora reiteró que en octubre competirá por la reelección en su mandato.

​Vidal habló ante un auditorio colmado en la tercera edición del Seminario Democracia y Desarrollo, que organizó el diario Clarín en el MALBA con el título “Argentina en un año clave”. Tras su intervención, la gobernadora viajó a Córdoba para apoyar las candidaturas a gobernador de Mario Negri y a intendente de Luis Juez, los referentes de Córdoba Cambia.

Hay diálogos más fáciles cuando se comparten valores y lo que diferencia son los caminos. [Pero] cuando hay diferencias profundas de valores se hace más difícil, aún así [el kirchnerismo] debe ser convocado”, expresó la gobernadora sobre el acuerdo propuesto por el gobierno la semana pasada.

Ese fue el tema central de la jornada, de la que también participó Roberto Lavagna y el expresidente español, Felipe González, y a la que asistieron importantes figuras de todo el arco político y económico como Miguel Ángel Pichetto, Laura Alonso, Rosendo Fraga, Adrián Pérez, Carlos Melconian, Jorge Telerman, Martín Redrado, Diego Bossio y Eduardo Amadeo, entre otros.

María Eugenia Vidal: el kirchnerismo tiene que estar en el acuerdo, pero es difícil

Sobre el acuerdo, la gobernadora afirmó que hay que “generar consensos en torno a cuáles son las condiciones básicas de desarrollo económico” y señaló que “cualquier presidente en diciembre va a necesitar esos consensos: cuanto antes los logremos, mucho mejor”.

Con respecto al papel del kirchnerismo en ese consenso, Vidal afirmó que tienen diferencias “profundas de valores” y les recriminó “no hubo traspaso de mando, algo que hubiera sido un buen comienzo”. En cuanto a la provincia de Buenos Aires, la mandataria señaló que “no hubo acompañamiento legislativo [del kirchnerismo] en cuanto a presupuesto o endeudamiento para obras fundamentales, ni en la eliminación de las jubilaciones de privilegio o en la discusión de reelección indefinida, y que terminaba con los barones del conurbano”.

“Me parece que en cualquier sistema democrático los consensos son necesarios, siempre, no hay que someterlo solo a una mirada de coyuntura”, agregó Vidal y rescató los consensos ya alcanzados, pero que “olvidamos porque los damos por hechos: ya no discutimos más la democracia, la Asignación Universal por Hijo, el rechazo a la violencia política, la alianza estratégica con Brasil”, entre otros.

“El diálogo siempre es bueno, en todo momento, pero además creo que un acuerdo de consensos básicos que den previsibilidad en materia económica no es un plan de gobierno, no es una plataforma electoral. Cada espacio político podrá definir su plan de gobierno y plantear sus diferencias. La mayor parte de países que vinieron al G20 tienen estos consensos resueltos y expresan diferentes ideologías”, agregó.

La campaña electoral

​En clave electoral, durante su intervención Vidal repasó los que considera son los logros de su gestión como la puesta en condiciones de las guardias de los hospitales, calles asfaltadas, la lucha contra los barrabravas, y la mejora en la conectividad de las escuelas. “Pasamos de cero al 70 por ciento de las escuelas conectadas a internet, es cínico darle una computadora a un chico en secundario si no tiene conexión a internet”, sostuvo.

“Entro a la campaña con la tranquilidad de lo hecho, la deuda de lo que todavía falta, pero consciente de por qué falta y cuáles fueron mis elecciones. En 2015, los bonaerenses dijeron basta a un sistema que los había gobernado durante 28 años. Y lo que hicimos en estos tres años fue ser consistentes en ir contra ese sistema que no daba más”, consideró.

Por otro lado, defendió su gestión y su decisión de “no tomar atajos”. “Construir un hospital cuesta lo mismo que mantenerlo un año. Es fácil construir hospitales, cortar la cinta y que después no haya médicos ni insumos. Mientras tanto las salitas de atención primaria que son municipales, donde se resuelve el 85% de las enfermedades, se caen a pedazos. Elegimos no construir hospitales, pero hacer 200 salitas nuevas en el conurbano con todo el equipo médico”, defendió Vidal.

Con respecto a las deudas de su gestión, la gobernadora señaló que aún falta “mejorar el sistema de transporte en colectivos, una extensión más agresiva de cloacas y agua potable, y generar un modelo productivo de energía renovable, alimentos y economía del conocimiento”.

En cuanto a la campaña de Cambiemos, la gobernadora señaló que “nuestro desafío será dar explicaciones de qué pasó en lo económico, qué es lo que tenemos que hacer en el futuro y qué fue lo que hicimos y por qué”.

​Al respecto de los tarifazos en los servicios públicos, Vidal admitió que “eso tuvo un enorme costo para los argentinos” pero que hubo que “sincerar tarifas” porque importábamos energía y “ningún país del mundo es viable sin energía”. “Para hacerlo hubo que sincerar tarifas, pero eso hizo que exportáramos gas en el último verano”, agregó.

Por último, con respecto a si tiene la ambición de ser presidenta, Vidal dijo no estar interesada: “Creo que a la Provincia le hizo mucho daño tener gobernadores trabajando para ser presidente. Los bonaerenses se merecen a alguien que quiera quedarse con ellos”.






Comentarios