[video] La ancestral celebración religiosa de Casabindo es uno de los más fuertes testimonios vivos del sincretismo en el Nuevo Mundo


La fiesta de la Virgen de la Asunción y el “Toreo de la Vincha” que vivirá el jueves el pueblo de Casabindo, uno de los asentamientos más antiguos del país, convocará a unos “diez mil turistas provenientes de distintos puntos del país y del exterior”, adelantó el secretario de Turismo de Jujuy, Sergio Valdecantos.

“Se trata de uno de los atractivos más importantes de Jujuy y de América Latina en relación al toreo, que aquí tiene el fin de sacarle una vincha al toro para ofrendarle a la Virgen, por lo que no se mata, no se sacrifica al animal”, resaltó el funcionario.

Una verdadera multitud acompaña a la comunidad de Casabindo en la celebración de sus festividades religiosas en honor a la Virgen de la Asunción y en el tradicional “Toreo de la Vincha”.

A Casabindo -ubicado en el departamento Cochinoca a 3.800 metros sobre el nivel del mar y 270 kilómetros al este de San Salvador de Jujuy- llegarán turistas del país y del extranjero pero además “muchos jujeños y que también son turistas, porque el turismo interno es tan importante como el turismo de afuera”, indicó Valdecantos.

El “Toreo de la Vincha” es una corrida de toros incruenta que se realiza todos los años en el marco de la honras a la santa patrona del pueblo, la Virgen de la Asunción.

Entidades hoteleras de la zona registraron un buen nivel de reservas de visitantes de los principales centros emisores, especialmente de Buenos Aires, informaron fuentes de la Secretaría de Turismo.

Las actividades religiosas comenzarán a las 8:30 con la recepción de las autoridades, delegaciones y comunidad en general en la plaza “Pedro Quipildor”, luego se oficiará la misa central y la procesión con numerosas imágenes de la Patrona, y cerca de las 14:00 será el momento del “Toreo de la Vincha”.

Los lugareños y turistas se instalarán alrededor de un corral existente frente a la iglesia del pueblo, donde toreros improvisados saltarán al ruedo para intentar sacar de entre los cuernos del animal un collar de monedas antiguas que ofrendarán a la Virgen.

En la lidia no hay banderilleros ni picadores y el “espontáneo” sólo cuenta con un poncho o una prenda personal para enfrentar al animal.

Las comunidades y familias de la región se congregan en Casabindo cada una con su imagen de la Virgen de la Asunción, para participar de la tradicional festividad.

Entre música de quenas, anatas y redoblantes y arcos de flores de papel, por las calles del pueblo desfilarán los creyentes, entre los que se destacan los “samilantes”, hombres que llevan en la ropa y la cabeza plumas de ñandú, para realizar la ancestral “danza del suri”, nombre que aquí adquiere el ave.

También recrearán la “danza de los cuartos”, una de las cuatro danzas colectivas del folklore argentino y en la que cuatro mujeres toman de las patas a una res de cordero, sin sacarle el cuero, y bailan acompasadamente hasta dividir el costillar, tratando de quedarse con la mejor parte.





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