Recientemente se empezó a viralizar un nuevo "género deportivo" en redes sociales que fue denominado como "kid fitness influencers", que básicamente consiste en niños y niñas de entre cuatro y 13 años que realizan entrenamientos físicos intensos como si fuesen adultos.
La práctica, que se está poniendo muy de moda en Estados Unidos, tomó mayor relevancia porque empezó a compartirse en aplicaciones como TikTok, donde los padres muestran orgullosos el progreso de sus hijos. Aunque hay un público muy grande que consume y avala esta costumbre, hay otro sector que pone su principal foco en los mayores por el peligro al que exponen a los chicos.

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Los "kid fitness influencers", el deporte que está escalando en Estados Unidos
Tal como lo indica su nombre en inglés, se trata de niños que generalmente realizan una importante serie de CrossFit y luego muestran cómo lo hicieron en las redes sociales, generando un gran número de interacciones y subiendo constantemente sus seguidores.
Si bien está avalado por algunos expertos que opinan que el ejercicio es bueno porque ayuda a la coordinación y disciplina de los chicos, hay un grupo de profesionales que está en desacuerdo con la actividad física tan intensa en los menores de edad.
Esto se debe a que algunos de los niños levantan hasta tres veces su peso, lo que puede provocar fuertes lesiones en sus huesos y cartílagos. Además, indicaron que es factible que empiecen a "idealizar" su cuerpo, lo que podría llevarlos a tener una imagen negativa sobre sí mismos mientras crecen.

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Los "kid fitness influencers" y el peligro de las redes sociales
Además del riesgo que implica que chicos y chicas de entre cuatro y 13 años levanten pesas como si fuesen deportistas profesionales, muchos ciudadanos están preocupados por el peligro que conlleva compartir lo que hacen en las redes sociales.
Aunque las cuentas son administradas por sus padres o tutores, están expuestos constantemente al ojo público y, sobre todo, a los usuarios de las plataformas digitales, donde suele haber personas anónimas cuyas intenciones no se conocen.
En este sentido, esta práctica está siendo criticada por cómo muestran el "progreso" de los jóvenes, quienes también empiezan a ser tratados como grandes estrellas. De hecho, algunos cuentan con más de 200 mil seguidores y ya tienen contratos firmados con patrocinadores.

