Ola polar en Buenos Aires: el alarmante pronóstico que complicará la última semana de mayo
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó qué pasará con las temperaturas extremas y el factor clave que modificará por completo la percepción del frío.

Luego de varias jornadas consecutivas donde una intensa masa de aire de origen polar congeló al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las miradas están puestas en lo que sucederá durante la última semana del mes.

Lunes patrio con sol y frío en Villa Carlos Paz
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actualizó sus modelos y un drástico cambio de condiciones climáticas promete modificar la rutina de los bonaerenses. A continuación, los detalles del mapa térmico para los próximos días y el fenómeno que volverá los amaneceres mucho más hostiles.

El pronóstico extendido para el AMBA
Aunque el ambiente mantendrá su característico rigor otoñal, los especialistas descartan por el momento el ingreso de un nuevo pulso de frío extremo. En su lugar, se espera una transición hacia jornadas más estables, sin registros de lluvias significativas y con marcas máximas que se ubicarán entre los 15 °C y los 19 °C hacia el fin de semana.

Alerta por bajas temperaturas: el frío se intensifica en la provincia y piden extremar cuidados para proteger la salud
- Lunes 25 de mayo: Cielo parcialmente nublado con una mínima de 12 °C y una máxima que trepará hasta los 18 °C.
- Martes 26 de mayo: El termómetro marcará una mínima de 10 °C y una máxima de 17 °C, con presencia de neblina matinal.
- Miércoles 27 de mayo: Será la mañana más cruda de la semana, con una mínima de 8 °C y máxima de 17 °C. Se aguardan bancos de niebla tempranos.
- Jueves 28 de mayo: Jornada mayormente cubierta, con registros que oscilarán entre los 12 °C y los 18 °C.
- Viernes 29 de mayo: Leve ascenso térmico con cielo parcialmente nublado. La mínima será de 10 °C y la máxima alcanzará los 19 °C.
Por qué las mañanas se sentirán mucho más frías
A pesar de que el termómetro mostrará un leve alivio por las tardes, el arranque de las jornadas laborales estará marcado por un fenómeno engañoso: la neblina. Este factor, provocado por la saturación de humedad en las capas bajas de la atmósfera, modificará de manera directa la percepción térmica corporal.

La presencia de estas microgotas suspendidas genera un efecto de "aire mojado" sobre la piel, incrementando el malestar y la sensación de desabrigo. Además, al bloquear la radiación solar directa durante las primeras horas del día, el fenómeno retrasa considerablemente la recuperación de la temperatura, obligando a mantener el abrigo pesado a pesar de que los números del pronóstico oficial sugieran un clima más templado.
