Habemus Papam: el Vaticano eligió al sucesor de Francisco
En el segundo día de cónclave, se llegó a un acuerdo por parte de los cardenales y hay nuevo Papa.


Cada vez que el Vaticano entra en Cónclave para elegir un nuevo Papa, todas las miradas del mundo se posan sobre una pequeña chimenea instalada en el techo de la Capilla Sixtina. Aproximadamente en una hora, se sabrá quién es.
Desde allí, sale un humo que anuncia en tiempo real si los cardenales han alcanzado un acuerdo… o si habrá que seguir esperando. Pero, ¿qué significa cada tipo de humo?
En el cónclave, el humo que sale de la chimenea tiene un papel clave como símbolo de comunicación oficial del Vaticano. Se producen dos tipos:
Tradicionalmente, el color del humo se conseguía quemando las papeletas de votación junto con productos químicos:
Desde el cónclave de 2005, se introdujo una segunda estufa especial que inyecta humo artificial para asegurar que el color sea claro y fácilmente distinguible, evitando confusiones como las ocurridas en siglos anteriores.

Durante el cónclave, los cardenales votan dos veces por la mañana y dos veces por la tarde. Después de cada ronda (si no se eligió Papa), se queman las papeletas y se produce una fumata negra. Si en alguna de esas votaciones se alcanza la mayoría, la fumata es blanca.
