Estudia, trabaja en los yerbales y repara celulares: la historia de un joven de Andresito que lucha por su familia
Cristian Gómez tiene 17 años, es abanderado del BOP N° 124 y cursa quinto año con un promedio de 8,90. Por la mañana estudia, por la tarde acompaña a su padre en la tarefa y por la noche trabaja en su taller de reparación de celulares.
Estudia, trabaja en los yerbales y repara celulares: la historia de un joven de Andresito que lucha por su familia.(Misiones Online)
Cristian Gómez tiene 17 años y atraviesa los últimos meses de la secundaria con una rutina que combina estudio, trabajo y un proyecto personal vinculado a la tecnología. Es alumno de quinto año del BOP N° 124 de Comandante Andresito, donde es abanderado con un promedio de 8,90.
Por la mañana asiste a clases, durante la tarde acompaña a su padre en los yerbales y por la noche se dedica a reparar celulares en un pequeño taller que funciona en su casa, en el barrio 20 de Junio.
El joven decidió incorporarse a la tarefa para colaborar con su padre, Juan Carlos Gómez, de 58 años, quien continúa trabajando en la cosecha de yerba mate pese a los dolores físicos acumulados después de años de actividad laboral.
Cuando ambos concurren al yerbal, Cristian busca compartir parte del esfuerzo. La tarea forma parte de una realidad que atraviesa a numerosas familias de Andresito vinculadas a la actividad yerbatera.
Un proyecto ligado a la tecnología
Mientras termina la secundaria, Cristian ya piensa en continuar sus estudios. Aunque todavía no definió una carrera específica, tiene decidido orientarse hacia la tecnología y la informática.
Estudia, trabaja en los yerbales y repara celulares: la historia de un joven de Andresito que lucha por su familia.(Misiones Online)
Su objetivo también está relacionado con mejorar las condiciones de vida de sus padres, a quienes considera su principal motivación para continuar estudiando y trabajando.
En ese camino, encontró en la reparación de celulares una alternativa para generar ingresos. Aprendió el oficio a partir de una oportunidad que le brindó el propietario de un comercio de Andresito y, después de varios meses de capacitación, comenzó a trabajar de manera independiente.
Con ayuda de un tío que reside en Brasil pudo adquirir las herramientas básicas para instalar su propio taller en la vivienda familiar.
Una realidad compartida por otros jóvenes
La historia de Cristian también refleja las dificultades que atraviesan otros estudiantes de la zona. En el BOP N° 124 asisten 162 alumnos y, según explicó el joven, muchos son hijos de tareferos.
Estudia, trabaja en los yerbales y repara celulares: la historia de un joven de Andresito que lucha por su familia.(Misiones Online)
Algunos estudiantes combinan la escuela con trabajos en las chacras, mientras que otros abandonaron sus estudios para generar ingresos. Frente a esta situación, Cristian busca alentar a sus compañeros para que puedan completar la secundaria.
La institución funciona actualmente en un galpón prestado y espera la construcción de un edificio propio. Docentes y directivos también trabajan para acompañar a los estudiantes que deben combinar la educación con actividades laborales.
El sueño de ayudar a sus padres
Además de proyectar su futuro profesional, Cristian tiene una meta familiar: que sus padres puedan dejar atrás los trabajos más pesados. Entre los sueños de su padre se encuentra tener un camión Mercedes Benz 1518 propio, algo que el joven espera poder ayudar a concretar algún día.
Estudia, trabaja en los yerbales y repara celulares: la historia de un joven de Andresito que lucha por su familia.(Misiones Online)
Mientras tanto, sostiene una rutina exigente que comienza en las aulas y continúa entre los yerbales y su taller. Con el objetivo de terminar la secundaria y seguir estudiando, Cristian intenta construir una alternativa de futuro para él y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de vida de su familia.