El conflicto se generó en Puerto Libertad. Los concejales restantes afirman que el edil estableció domicilio en Iguazú.


La Justicia ordenó al Concejo Deliberante de Puerto Libertad que, en un plazo de 48 horas, el renovador Ricardo Acosta ocupe el cargo de concejal que vacante desde el fallecimiento de Miguel Villalba, también del Frente Renovador. Por otra parte exigió que, en cinco días, el Concejo explique qué razones esgrimió para  impedir la incorporación de Acosta a su cargo de concejal.

El concejal Miguel Villalba, quien falleció a principios de marzo pasado, ocupaba la vicepresidencia del cuerpo. Su reemplazo obligado, por integrar la lista del concejal muerto, era Ricardo “Richard” Acosta. 

“Richard” Acosta fue quien seguía a Villalba en la lista del sublema, pero el Concejo Deliberante en pleno, integrado ahora por renovadores en su totalidad, le negó tal aspiración. El argumento: Acosta no vive ni podía justificar su residencia en Puerto Libertad, pues -dijeron- estaba afincado en Puerto Iguazú.

El municipio de Libertad es conducido por Fernando “Nandy” Ferreira, tras la renuncia en 2017 de Luis Ramón Ferreira, del Frente Renovador de la Concordia. El Concejo Deliberante de Libertad tiene 5 bancas, presidido por Marcelo Aquino, Gladys Cabañas, Andrés Martínez (ex de Cambiemos que se sumó a la Renovación), Arnaldo Benítez y, hasta que falleció, Miguel Villalba (FR). Ahora asumirá Acosta.

Miguel Villalba el fallecido concejal renovador de Puerto Libertad. (COncejo Deliberante)

El 10 de abril, en sesión extraordinaria el Concejo Deliberante evaluó la validez del título de concejal de Ricardo Daniel Acosta, y consideró que su diploma carecía de uno de los elementos exigidos: la residencia en Puerto Libertad. Por eso le impidieron que asumiera, pero Acosta recurrió a la justicia, que terminó dándole la razón.

El conflicto comenzó luego de la muerte de Miguel Villalba. Éste había ingresado por el sublema “La fuerza del cambio”, que impulsaba la candidatura de Juan Manuel Zorraquín a la intendencia. Como Libertad no tiene Carta Orgánica se rige por la Ley de Municipalidades, que dispone el corrimiento de lista (motivo por el cual debía asumir Ricardo Acosta).

Ricardo Acosta esgrime el reconocimiento de la Junta Electoral como concejal de Libertad, en el que se basó la justicia para ordenar su incorporación al Concejo Deliberante de Libertad. (El Independiente)

El obstáculo principal esgrimido por los concejales renovadores para negar su acceso a la banca, fue que Acosta estableció su domicilio en Iguazú. En esta ciudad trabaja como taxista y esa habría sido una de las razones para su residencia allí. 

En la sesión extraordinaria el Concejo rechazó el diploma de Ricardo Acosta como concejal de Puerto Libertad por no reunir la condición exigida por el artículo 172 de la Ley XV Nº 5. Este punto exige como requisito indispensable que el candidato debe ser vecino del municipio, con dos años de residencia inmediata, condición que no se cumple según fotocopia del DNI que se adjuntó en la sesión.

En esa oportunidad Acosta se presentó en el recinto con el certificado de concejal que le otorgó el Tribunal Electoral, que consideró el instrumento legal suficiente para exigir su lugar. Además, realizó una acción de amparo en la Justicia para poder ocupar el cargo.






Comentarios