El empleo privado en Entre Ríos cayó menos que a nivel nacional y hay dos razones que explican la diferencia
Mientras el panorama laboral muestra señales preocupantes en todo el país, la provincia logró amortiguar el impacto. Detrás de esa diferencia hay una estrategia productiva y decisiones políticas.
El mercado laboral atraviesa un período complejo, con empresas que ajustan sus planteles y una recuperación que todavía no logra afirmarse. La evolución del trabajo registrado se convirtió en un indicador clave para medir el impacto de la economía sobre la actividad productiva. Sin embargo, el retroceso no golpeó con la misma intensidad en todo el país y mostró una diferencia en Entre Ríos.

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Los datos permiten observar una brecha frente al promedio nacional, aunque el resultado provincial no significa que el problema esté resuelto. La pérdida de puestos pesa sobre miles de trabajadores y plantea la necesidad de sostener a las empresas, facilitar inversiones y generar condiciones para que la actividad vuelva a expandirse. El desafío es frenar el deterioro y recuperar dinamismo.

Qué muestran los números del empleo privado
Según un relevamiento de Politikon Chaco, basado en registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo privado en Entre Ríos cayó un 3 por ciento entre noviembre de 2023 y julio de 2026. En ese mismo período, la contracción nacional llegó al 4,2 por ciento, una diferencia de 1,2 puntos porcentuales que marca un retroceso más moderado en el territorio entrerriano.
En julio, la provincia contabilizó alrededor de 135.000 asalariados registrados en el sector privado. Aun así, el balance del período dejó 4.161 puestos menos. La comparación muestra una caída más moderada que el promedio argentino, pero también expone el desafío de recuperar esos empleos y abrir nuevas oportunidades para quienes buscan insertarse nuevamente en el mercado laboral.
Los incentivos que buscan sostener la actividad
Ante este panorama, Rogelio Frigerio impulsa medidas para reducir costos, acompañar empresas y atraer inversiones. En la Ronda de Negocios RIGI, en Rosario, pidió a firmas metalúrgicas, metalmecánicas, logísticas, de transporte y servicios aprovechar el impulso minero y energético. “Es muy importante no perder esta oportunidad. El derrame no es automático, hay que construirlo”, afirmó.

El Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI) es una herramienta central de esa estrategia. Según el balance provincial difundido el 19 de octubre, reúne 180 proyectos elegibles, inversiones comprometidas por 266,75 millones de dólares y una previsión de 2.930 empleos directos. Son iniciativas que podrían impulsar nuevas contrataciones en el corto y mediano plazo productivo.
El 77 por ciento de las iniciativas corresponde a ampliaciones de empresas existentes y el 23 por ciento a nuevos emprendimientos. Los proyectos incluyen compra de equipos, ampliación de instalaciones y más capacidad productiva. Según cada propuesta, el régimen ofrece exenciones de hasta el 100 por ciento en impuestos provinciales, reintegros energéticos y garantías para facilitar el crédito.
Beneficios fiscales y una apuesta por más producción
También rige un esquema de Ingresos Brutos con beneficios y alícuotas industriales diferenciadas por facturación. En 2026, ATER informó exención hasta 1.430 millones de pesos, una tasa del 1 por ciento hasta 5.200 millones y del 1,5 por ciento por encima de ese monto. Con esos incentivos y el valor agregado agroindustrial, la Provincia busca sostener el empleo privado en Entre Ríos.
