El paso a paso para una tarta de manzana con solo dos ingredientes
Una receta casera que es tan sabrosa como sencilla de preparar.
No existe como el sabor de la comida casera. El momento de ponerse a cocinar los platos preferidos y luego deleitarse probándolos es de las experiencias que alegran al corazón y al paladar de todas las personas en el mundo.
Ya sea que prefieras la lasaña de mamá, el guiso de la abuela o cualquier otro platillo tradicional, la comida casera es un regalo que trasciende el paladar y llega al corazón.

La preparación de la comida casera es un acto de amor, y eso se refleja en cada bocado. Claro ejemplo de ello es la tarta de manzana. Prepararla en casa es más fácil de lo que parece y es una opción que indudablemente te hará muy feliz mientras la saboreas.
¿Cómo preparar una tarta de manzana con solo dos ingredientes?
- Preparación de las manzanas: Lava, pela y corta las manzanas en rodajas finas. Coloque las rodajas en un tazón grande y mézclalas con el azúcar, la canela y, si lo desea, la nuez moscada. Esta mezcla le dará a las manzanas su característico sabor a tarta de manzana.
- Preparación del molde: Precalentá el horno a 180 °C (350 °F). Mientras tanto, colocá la masa de tarta en un molde para tarta previamente engrasado y enharinado, asegurándote de cubrir el fondo y los lados del molde.
- Relleno de la tarta: Distribuí las rodajas de manzana azucaradas en el molde, creando una capa uniforme. Podés acomodarlas de manera decorativa, solapándolas ligeramente.
- Un paso plus: Cortá manteca en pequeños trozos y colocala de manera uniforme sobre las manzanas. Esto aportará una riqueza adicional al relleno de la tarta.
- Cubierta y dorado: Cubrí las manzanas con una segunda capa de masa de tarta o creá una cuadrícula con tiras de masa. Podés pincelar la parte superior con huevo batido para darle un dorado atractivo.
- Horneado: Horneá la tarta en el horno precalentado durante 45-55 minutos, o hasta que la masa esté dorada y las manzanas estén tiernas.
- Enfriamiento y servir: Una vez fuera del horno, dejá que la tarta repose durante unos minutos antes de servirla. Podés disfrutarla caliente con helado o fría con un toque de azúcar glasé espolvoreado por encima.

